Eduardo Lara ha vivido en el pasado el efecto negativo que puede provocar la euforia.

Como técnico de Colombia en el Mundial Sub20 de Holanda 2005, Lara logró sortear como primero el grupo de la ronda inicial y con puntaje perfecto. Pero se estrellaron contra la Argentina de Lionel Messi en los octavos de final.

Después de dos victorias en esta edición, de la cual son anfitriones, la efervescencia que rodea a Colombia es enorme. Con la goleada 4-1 a Francia y la victoria 2-0 ante Malí, el equipo aseguró el pase a octavos.

En medio de expectativas que están por las nubes, Lara le insiste a sus jugadores que mantengan los pies sobre la tierra y recuerden el nivel de los oponentes.

"Soñamos con llegar a la final, pero digo a los jugadores que estamos en un Mundial", advirtió Lara. "El que se equivoque, el que pierda, (se va) a su casa, y nosotros queremos estar en la final. El grupo está mentalizado para ello, todos soñamos".

"El equipo ha recibido demasiado elogios y a esta edad, en ocasiones, no es conveniente", advirtió.

Lara invitó a Abel Aguilar, ex capitán del equipo Sub20 de Colombia que ganó el Sudamericano de 2005 y luego acudió al Mundial, para que contara sus experiencias a los jugadores.

"Busque a mi gran capitán 'Abelito' para que estuviera con los jugadores y los aconsejara", reveló.

La prioridad del técnico es cuidar que los jugadores no caigan presa del triunfalismo: "Necesito aterrizarlos, ponerles los pies sobre la tierra. Así como nos elevan en este momento, también en una mala actuación nos caemos y el golpe va a ser durisimo".

En medio de la euforia generaliza, Lara se concentra en el duelo contra Corea del Sur, con la necesidad de ganarlo para asegurar el viernes el primer lugar en el Grupo A.

Colombia tiene seis puntos, el doble de Corea del Sur y Francia, mientras que Malí no ha conseguido ninguno.

Si termina adelante, el local seguirá disfrutando de la ventaja que supone la altura de Bogotá (2.650 metros).