La Sociedad Interamericana de Prensa exigió el miércoles aclarar con urgencia el asesinato del periodista José Agustín Silvestre, en el sureste de República Dominicana.

El martes cuatro personas que viajaban en una camioneta todo terreno secuestraron al reportero en la provincia suroriental de La Romana. El cadáver de Silvestre, de 59 años, fue encontrado pocas horas después con dos impactos de bala a unos 100 kilómetros de Santo Domingo, de acuerdo con informes de la prensa dominicana.

"Precisamos que las autoridades presten especial atención al crimen e investiguen con transparencia y agilidad hasta dar con los responsables", manifestó el presidente de la SIP, Gonzalo Marroquín, en un comunicado de prensa.

Robert Rivard, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, expresó que el asesinato de Silvestre "es uno de los más trágicos para los periodistas".

En lo que va del 2011 han sido asesinados otros 19 periodistas en el continente americano.

La hermana del periodista, quien se encontraba cerca de él en el momento del secuestro, dijo que Silvestre se habría enfrentado a sus captores y uno de ellos le habría disparado.

Silvestre conducía en La Romana el programa televisivo "La Voz de la Verdad" y publicaba una revista quincenal con el mismo nombre, desde donde hacía frecuentes denuncias sobre narcotráfico y delincuencia.

Después de denunciar presuntos vínculos del fiscal provincial José Polanco con el narcotráfico, fue acusado y detenido de manera preventiva en mayo bajo acusaciones de difamación e injuria. Fue excarcelado tras pagar una fianza de 100.000 pesos (unos 2.600 dólares).

El procurador general de República Dominicana, Radhamés Jiménez, creó el martes una comisión que investigará el asesinato.

La SIP, cuya sede está en Miami, recordó también los asesinatos de los periodistas dominicanos Johnny Martínez, en 2006; Juan Andújar, en 2004; y Luis Orlando Martínez, en 1975, en los que hubo condenas.

En cambio, dijo que aún no ha sido resuelto el caso de Narciso González, cuyo paradero se desconoce desde 1994.