En el mundo ideal de Juan Hinestroza no hay que lavar la ropa porque su fibra textil mata todas las bacterias. Tampoco es necesario cambiarse para salir a cenar por la noche: con un toque, el vestido cambiará de color.

No es pura fantasía, sino el futuro.

El científico colombiano dirige el Laboratorio de Nanotecnología Textil de la Universidad de Cornell, en el estado de Nueva York, y lleva años estudiando las moléculas que forman fibras como el algodón para lograr avances tecnológicos que podrían cambiarnos la vida.

"Imagínese que su camiseta es un reactor químico", dijo el profesor el martes a un grupo de periodistas. "Podemos controlar la luz así que podemos controlar el color".

El químico tiene la habilidad de que lo que más complicado suene simple. Hinestroza se dedica a desmenuzar y jugar con las nanopartículas de los tejidos y lograr así vestidos capaces de cargar un teléfono móvil a través de corriente eléctrica. Diseña camisetas que usan miembros de las fuerzas armadas y que aislan gases y otros contaminantes.

También desarrolla técnicas para captar drogas ilícitas y explosivos en tejidos. Produce chaquetas que muestran las señales vitales de un ser humano o pueden alertar cuando éste está sufriendo una alergia.

El Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) es el mayor donante al laboratorio de Hinestroza, al aportar la mitad de los aproximadamente 1,3 millones de dólares que el centro de experimentación necesita anualmente.

El Departamento de Agricultura, de Comercio, la Fundación Nacional de la Ciencia (National Science Foundation, en inglés) y los Institutos Nacionales de Salud (National Institutes of Health) son otras de las instituciones que financian las investigaciones del colombiano.

Con nueve estudiantes, dos de ellos hispanos, Hinestroza disfruta del agrandamiento y contracción de moléculas, que cuando se separan, cambian el color de un tejido. También diseña piezas que previenen que los rayos del sol quemen la piel.

"Nunca desanimo a un estudiante que tiene una idea loca", dijo el científico, nacido en Cali y criado en la ciudad de Bucaramanga.

Inspirado por la serie televisiva "Cosmos" del científico estadounidense Carl Sagan, Hinestroza llegó a Estados Unidos hace 16 años para estudiar un doctorado en ingeniería química y biomolecular en la Universidad de Tulane, en Nueva Orleáns. Hace aproximadamente unos ocho años creó su laboratorio en la Universidad de Carolina del Norte y lo trasladó después a la Universidad de Cornell.

Además de las fuerzas armadas y la industria médica, el mundo de la moda también se ha interesado por su trabajo. Aunque no puede nombrarlas, muchas empresas que producen y diseñan ropa basan sus diseños en tecnología.

Sin embargo, sus proyectos pueden tardar de siete a 10 años en ver el mundo real, explicó.

"Hoy en día, por una camiseta pueden pagarse siete dólares. Pero ¿cuanto pagarías si ésta detecta tus alergias y cambia de color cuando quieras? El valor subirá", explica.

El científico trabaja en su laboratorio con materiales 25.000 veces más pequeños que el diámetro de un cabello, diseñando uniformes que repelen el agua o tejidos que podría evitar la descomposición de alimentos.

Las patentes de cada proyecto pertenecen a la Universidad de Cornell, ubicada a unos 358 kilómetros (223 millas) de la ciudad de Nueva York.

Y aunque sus descubrimientos en el campo de la nanotecnología asombran a muchos, el objetivo de Hinestroza es simple y altruista.

"Educar a una nueva generación de científicos que tenga gran pasión por aprender y servir a su comunidad", asegura.

___________________

Claudia Torrens está en Twitter como @ClaudiaTorrens