Heather Mills, exesposa del músico británico Paul McCartney, afirmó hoy que un periodista del grupo Mirror admitió que había interceptado un mensaje que le había dejado en su teléfono celular el antiguo Beatle, cuando aún eran pareja.

En declaraciones a un programa de la cadena británica BBC, la exmodelo explicó que, después de que el músico dejara un mensaje en el contestador de su celular en 2001, el periodista la llamó y citó partes textuales del mismo.

Cuando Mills preguntó al reportero cómo conocía esa información, éste admitió que el mensaje había sido intervenido, según su versión.

Ante las acusaciones de Mills, el grupo propietario Trinity Mirror aseguró a la BBC que todos sus periodistas respetan la ley.

El Mirror Group Newspapers forma parte del Trinity Mirror plc, que publica más de 260 títulos, entre ellos rotativos como "Daily Mirror", "Sunday Mirror", "Daily Record" y "People".

El Trinity Mirror subrayó que la postura del grupo es "clara" y que todos sus periodistas trabajan "ajustándose a la ley".

Según indicó Mills al programa Newsnight, a principios de 2001 tuvo una discusión con McCartney, quien más tarde dejó un mensaje conciliador en su contestador mientras ella se encontraba en la India.

Cuando un reportero del grupo Mirror la llamó después y reprodujo "literalmente el mensaje", Mills le increpó, le acusó de haber "interceptado obviamente" su teléfono y le advirtió de que acudiría a la policía si "hacía algo con esa historia".

De acuerdo con Mills, el periodista reconoció la escucha y le aseguró que no publicaría el contenido del mensaje.

La BBC aclaró que el reportero en cuestión no es Piers Morgan, quien entonces dirigía ese tabloide.

No obstante, dicho mensaje parece ser el mismo que Morgan reconoció en 2006 que había escuchado.

"De ninguna manera hubo una forma honesta por la que Piers Morgan podía haber obtenido esa grabación, de la que se vanaglorió con tanto orgullo, a menos que hubieran interceptado los mensajes de mi contestador", señaló Mills al canal británico.

Conforme a la BBC, otros personajes famosos, entre los que figuran el futbolista del Manchester United Rio Ferdinand o la presentadora de televisión Ulrika Johnson, también creen que sus teléfonos fueron intervenidos por el grupo Mirror.