La organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) pidió hoy al Consejo de Seguridad de la ONU que envíe a Siria "un mensaje claro", después del aumento de la violencia registrado en ese país y por el deterioro de los derechos fundamentales.

HRW, con sede en Nueva York, expresó hoy "su profunda preocupación porque el Consejo de Seguridad no esté unido para respaldar una resolución sobre la deteriorada situación de los derechos humanos en Siria", al tiempo que criticó a Brasil por su posición en esta crisis.

El máximo órgano de decisiones de Naciones Unidas se reunió hoy de nuevo para intentar consensuar entre sus divididos miembros una posición común que condene, mediante una resolución, una declaración de su presidencia o un simple comunicado de prensa, la violenta represión que el régimen dictatorial de Bachar al Asad ejerce desde hace meses contra manifestantes y población civil, y que en los últimos días ha causado más de 120 muertos.

Los países de la Unión Europea (UE) que se sientan entre los quince (Reino Unido y Francia, permanentes y con derecho de veto, más los temporales Alemania y Portugal) y EE.UU. buscan una firme condena del régimen de Damasco, pero a ello se oponen Rusia y China, aliados de Asad, y otros países como India, Brasil, Sudáfrica y Líbano.

"Ante la escalada de la violencia por parte de las autoridades sirias, el Consejo debería de enviar una clara señal al presidente Asad de que los ataques contra los manifestantes pacíficos tienen que acabar, y eso es a través de una resolución", afirmó la directora de asuntos jurídicos de la organización, Peggy Hicks.

HRW consideró también que el Consejo, que lleva ya dos meses debatiendo la condena a Damasco sin ponerse de acuerdo, "debería de centrarse en lograr que Siria permita el acceso al país para realizar una investigación (sobre los presuntos abusos de derechos humanos) tal como lo ordenó el Consejo de Derechos Humanos (CDH) el pasado 29 de abril".

El Gobierno sirio atribuye a "bandas armadas" la violencia en el país, y no permite la entrada de observadores independientes ni de los medios de comunicación.

HRW indicó también que "las reticencias de algunos países para siquiera pedir a Siria que coopere con el CDH sugieren que les importa más ayudar a Siria a mantener esa situación que parar la violencia".

"Estamos perplejos por las sugerencias atribuidas a Brasil de que la investigación sobre la actual situación se le debería de dejar a las autoridades sirias", dijo Hicks, que recordó el pobre historial de Damasco en la investigación de los abusos de los derechos humanos cometidos por sus propias fuerzas de seguridad.

"Brasil apoyó la petición del CDH a la Oficina del Alto Comisario de Derechos Humanos para enviar a Siria una misión que investigue la situación", agregó.

Picks afirmó que "en lugar de retirar su apoyo a esa petición, Brasil debería de instar al Consejo a que pida pleno acceso del equipo del alto comisariado de los derechos humanos y la plena cooperación de las autoridades sirias".