El Gobierno de Estados Unidos, la Organización de las Naciones Unidas y el Comité Olímpico Internacional son algunas de las más de 70 entidades que han sido víctimas de un mismo ciberataque, informó hoy la compañía de seguridad informática McAfee.

Un único autor se encuentra detrás de estos ataques informáticos que han afectado en los últimos cinco años a gobiernos, compañías multinacionales e incluso organizaciones sin ánimo de lucro, según una investigación hecha púbica hoy por McAfee, que no identifica la fuente de los ciberataques.

Los ejecutivos de Estados Unidos, Canadá, Corea del Sur, Vietnam, Taiwán e India han visto comprometidos sus datos por estas acciones delictivas.

Diversas entidades de Japón, Suiza, Reino Unido, Indonesia, Dinamarca, Singapur, Hong Kong y Alemania también se han visto afectadas, según el informe.

El vicepresidente de la división de análisis de amenazas de McAfee, Dmitri Alperovitch, asegura en la página web de la compañía que este tipo de ataques persigue obtener información confidencial y propiedad intelectual más que unos beneficios económicos inmediatos, una "amenaza muchísimo mayor para compañías y gobiernos, ya que el enemigo es tenaz y persistente".

Alperovitch indica que estos ataques, que muchas veces pasan inadvertidos, pueden tener un impacto dañino en la seguridad nacional y la economía de los países porque los delincuentes acceden a datos confidenciales tales como planes de negocio o información clasificada de defensa.

"Cualquier compañía de cualquier industria con un tamaño importante, una propiedad intelectual valiosa e información comercial secreta ha estado expuesta a estos ataques o lo estará en breve y una gran mayoría de las víctimas rara vez detecta la intrusión o su impacto", apunta el ejecutivo.

La investigación, llevada a cabo durante cinco años por McAfee y denominada Operación Shady RAT, pretende aumentar la conciencia de que "todo el mundo" está siendo presa de estas intrusiones en sus datos, ya sea la ONU, una importante multinacional, un equipo olímpico o incluso una firma de seguridad informática.