La alegría y el entusiasmo se tomaron el Sun Life Stadium de Miami, gracias a los miles de latinos que asistieron al partido amistoso entre el Barcelona y las Chivas de Guadalajara.

Desde la una de la tarde, comenzaron a llegar con trompetas, tambores, banderas y una alegría contagiosa los primeros espectadores, que no querían perderse ni un solo instante de lo que para muchos es una de las pocas oportunidades que hay en la Florida de vivir la fiesta del fútbol.

En las playas de estacionamiento del estadio, llenas en su totalidad de vehículos que llegaron hasta minutos antes de iniciarse el partido, los aficionados aprovecharon para hacer asados y compartir con todos la antesala de este juego.

Ni la intensa lluvia que cayó en las horas de la tarde logró apagar la emoción generada por esta fiesta.

Fátima Gómez, residente en Fort Lauderdale, asistió con su esposo, hijos, otros familiares y amigos. Emocionada, dijo que ese tipo de partidos no se los pierden por nada, a tiempo que reclamó por la escasa frecuencia con que se llevan a cabo esta clase de encuentros en el sur de Florida.

"Estamos muy contentos de poder ver al club Barcelona en Miami. Desde hace varios meses compramos los boletos para venir con mi esposa y mis dos hijos. Por nada del mundo nos lo podíamos perder", dijo Fernando Lozano, residente en Miami y originario de Barcelona.

Así como Lozano, la mayoría de los asistentes apoyaba al equipo español y se podía ver una ola azulgrana compuesta por venezolanos, argentinos, peruanos, centroamericanos, colombianos y de otras nacionalidades, quienes estaban convencidos de que a pesar de la ausencia de Lionel Messi, el Barcelona mostraría por qué se le considera el "mejor equipo del mundo".

No fue así. Marco Fabián anotó dos goles para que el club mexicano vapuleara 4-1 al Barsa frente a unos 70.080 espectadores .

"A pesar de que no estén todos los jugadores más importantes del Barcelona, como Messi, con los que juega tiene lo suficiente para ganar", vaticinó Ricardo Alfonso, un venezolano que asistió junto a su esposa y tres hijos al partido.

Pero no sólo los habitantes de Miami disfrutaron de este encuentro, ya que muchos de los asistentes viajaron desde varias regiones de la Florida, de otros estados, e incluso desde México para ver a las Chivas, el equipo más popular de ese país.

Grindelia Reyes viajó junto a sus dos hijos, su madre y su cuñado expresamente desde Guadalajara, para disfrutar del encuentro.

"Cómo nos íbamos a perder la oportunidad de ver este juego contra el Barcelona. Nosotros acompañamos a las Chivas a dónde sea, así el partido esté muy difícil", dijo Reyes.

Asimismo, el deseo de seguir al conjunto catalán animó a viajar desde Puerto Rico a Roberto Ríos con su esposa y varios amigos, para ver un juego que él considera único en la Florida.

"Son tremendos equipos los que están jugando hoy acá, en Miami. Por eso decidimos tomar un avión y venir a verlos. Es una lástima que no esté Messi, pero de todas maneras estamos muy contentos de verlos", dijo Ríos.

Aunque en menor número, los mexicanos mostraron todo su apoyo a las Chivas con camisetas, bufandas y banderas, convencidos de que su equipo daría la pelea a pesar de la superioridad del Barcelona.

"Venimos en un bus desde Arcadia, Florida, y viajamos más de cuatro horas para ver a nuestro equipo que va a ganar esta noche, así ellos (el Barcelona) tengan tantas estrellas", dijo el mexicano Ernesto Barajas.

Por su parte, Italo Jara, un peruano que viajó desde Georgia para disfrutar el partido, aseguró que una oportunidad como ésta vale la pena y lo que hay que vivir es la fiesta del fútbol.

"No nos importa haber gastado 125 dólares en cada boleto o que hayamos tenido que conducir durante varias horas. Lo que realmente nos importa es disfrutar de este tipo de espectáculos", aseguró Jara.