Abogados del Departamento de Justicia pidieron que una demanda interpuesta por el gobierno para bloquear la implementación de una controversial ley de inmigración de Alabama sea consolidada con una demanda similar presentada por una coalición de grupos de derechos civiles y de los inmigrantes.

Las dos demandas buscan impedir que la nueva ley entre en vigor, lo cual deberá ocurrir el 1 de septiembre. Tanto críticos como partidarios dicen que es la ley de su tipo más severa en el país.

Una tercera demanda presentada por líderes religiosos de Alabama dice que la prohibición para dar albergue o transporte a inmigrantes ilegales contenida en la nueva ley viola el mandamiento de Dios de "ser buenos samaritanos".

Abogados del gobernador Robert Bentley y otros demandantes han pedido que las tres demandas sean consolidadas porque tienen reclamos similares.