El ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega, calificó el miércoles de insatisfactorio el acuerdo alcanzado en Estados Unidos para elevar su nivel de endeudamiento porque a su juicio no crea condiciones para impulsar el crecimiento de su economía.

Mantega lamentó que tanto Estados Unidos como la Unión Europea continuarán por unos años más en una situación de letargo económico que afectará a las naciones emergentes, pese a estar en condiciones económicas mejores.

"Felizmente (en Estados Unidos) consiguieron aprobar ese aumento del endeudamiento aunque no es satisfactorio lo que aprobaron, porque resuelve el problema de la deuda, no habrá falta de pago, pero no creo que el gobierno americano tenga condiciones de fomentar el crecimiento de la economía", dijo Mantega a periodistas.

El Congreso estadounidense aprobó esta semana una ley de emergencia que aumenta el límite del endeudamiento del gobierno del presidente Barack Obama para impedir que el país incurra en una moratoria de pagos. El acuerdo para llegar a una solución para el problema de la deuda incluye un fuerte recorte de los gastos.

Mantega consideró que desde el punto de vista financiero, Estados Unidos estará en una posición sólida que le permitirá cumplir sus obligaciones, pero advirtió que ese país seguirá con un crecimiento débil y desempleo alto.

Indicó que Estados Unidos, al igual que los países europeos golpeados por la crisis financiera en Grecia y dificultades en otros países como Italia, España y Portugal, continuarán en una crisis que afecta a los emergentes, que no encuentran mercados para sus productos en los países avanzados y sufren la valorización de sus monedas.

"Nosotros sufrimos las consecuencias. Estamos en una situación mucho mejor pero tenemos que defendernos poniendo un cordón de aislamiento en Brasil para no ser perjudicados por esa situación", dijo Mantega, quien no ofreció detalles sobre esa defensa.

El martes el gobierno lanzó una política de estímulo a la industria que incluyó medidas de defensa comercial y exenciones tributarias para ayudar a ese sector a resistir los efectos de la crisis internacional.

En tanto, la presidenta argentina, Cristina Fernández, tildó el miércoles de "mala receta" las medidas de ajuste aprobadas en Estados Unidos y destacó que fueron votadas "aún con el presidente (Obama) en contra".

"Vemos a la primera economía del mundo en una disputa feroz entre su presidente y sectores opositores discutiendo cómo bajar el déficit o no caer en el default (cese de pagos)", dijo Fernández en un acto oficial donde elogió la situación económica de Argentina y las medidas sociales de su gobierno.

En ese sentido, indicó que Argentina mantiene sus políticas de inclusión "en un mundo donde se discute cómo se eliminan los programas sociales. Lo vemos en la primera economía del mundo".

Fernández recordó que de Estados Unidos "salió en los 90 el Consenso de Washington" reflejado en las políticas neoliberales y afirmó que las universidades de Sudamérica deberían comenzar a teorizar, en cambio, "lo que son estos modelos que han permitido la inclusión de hermanos que estaban por afuera de cualquier sistema de jubilación, de educación".