Un tribunal federal de apelaciones anuló un mandato que había declarado inconstitucional la controvertida ordenanza de inmigración de una ciudad en el norte de Pensilvania, se informó el miércoles.

La decisión del pasado viernes era esperada luego que la Corte Suprema de Estados Unidos ordenase en junio que la corte de apelaciones del 3er circuito en Filadelfia examinase de nuevo el caso.

La decisión inicial de la corte impidió que la municipalidad de Hazleton implementase ordenanzas que habrían negado permisos a empresas que contraten a inmigrantes indocumentados y multar a caseros que les alquilen apartamentos. La corte había argumentado que la ley usurpó el poder exclusivo del gobierno federal de regular la inmigración.

La Corte Suprema revirtió la decisión del 3er circuito en junio después de haber avalado una ley similar en Arizona.

La autoridades en Hazleton han argumentado que los inmigrantes ilegales han traído drogas, crimen y pandillas a la ciudad de 25.000 personas, abrumando la policía, las escuelas y los hospitales. La Ley de Inmigración Ilegal de Hazleton de 2006 inspiró leyes similares en diversas partes del país, incluida la de Arizona.

Una medida adicional requeriría a los inquilinos registrarse con la alcaldía y pagar por un permiso de alquiler.

Las leyes nunca han sido implementadas. Grupos hispanos y defensores de los inmigrantes ilegales han interpuesto demandas en contra de las medidas, y un juez federal las revirtió tras un juicio en 2007.

La orden del 3er circuito no significa que Hazleton pueda empezar a implementar las leyes. La orden del juez federal sigue vigente.

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