El Alto Comisionado de la ONU para Refugiados (ACNUR), Antonio Guterres, dijo el miércoles que espera obtener ayuda de Brasil para asentar refugiados afectados por la turbulencia política que sacude el norte de Africa.

"Queremos que Brasil participe del esfuerzo de reasentar a los refugiados que se encuentran en la frontera entre Libia, Egipto y Túnez, sin posibilidades de volver a Libia o a sus países de origen en la medida que persisten guerras y situaciones de persecución política", dijo Guterres en conferencia de prensa.

El diplomático portugués concluyó el miércoles una visita de tres días a Brasil, en los que se reunió con autoridades del gobierno y organizaciones que atienden refugiados, para buscar un mayor papel del país suramericano en el reasentamiento de desplazados.

Brasil acoge actualmente 4.400 refugiados de 77 países, desde Colombia hasta Angola y República Democrática del Congo, y fue el primer país no árabe en recibir refugiados palestinos.

"Nuestro pedido es al papel creciente de Brasil en el reasentamiento de refugiados en el cuadro extrarregional", dijo Guterres, un ex primer ministro de Portugal.

Indicó que ACNUR ha visto dificultado su trabajo este año debido a que el mundo vivió una crisis internacional por mes en el primer semestre que repercutió en el desplazamiento de personas.

En lo que va de 2011, ACNUR debió lidiar con crisis humanitarias de refugiados de la guerra interna de Costa de Marfil, el alzamiento popular de Libia, manifestaciones y represión en Siria, enfrentamientos en Yemen, hambruna en Sudán y Sudán del Sur y el conflicto armado agravado por la sequía en el cuerno de Africa.

"Tenemos crisis nuevas sin que ninguna de las crisis antiguas se resuelvan", lamentó el funcionario.

Manifestó su preocupación por la dificultad de proteger refugiados y darles asilo en algunos países a causa de las tendencias de racismo y odio político como ocurrió en Noruega, donde un tirador mató a 77 personas en una manifestación de rechazo a la diversidad y el multiculturalismo.

"La emergencia del populismo político y la irresponsabilidad de algunos medios de comunicación han llevado a despertar miedos, reacciones de intolerancia, de xenofobia, racismo, que se han transformado en un obstáculo a las políticas de asilo en varias partes del mundo", indicó.

Citó a Brasil como un ejemplo de diversidad y tolerancia "que nos puede ayudar a movilizar energías contra las manifestaciones de intolerancia y xenofobia, que son la principal amenaza a los refugiados".