La banda Breaking Benjamin aparentemente se ha roto.

La banda roquera del norte de Pensilvania, que ha tenido ventas de platino, está mermado en una disputa en torno a lo que su fundador y vocalista Benjamin Burnley llamó una nueva mezcla no autorizada de una de las canciones exitosas el grupo, "Blow me Away".

Burnley afirma en documentos legales que despidió al guitarrista Aaron Fincke y al bajista Mark Klepaski vía correo electrónico tras enterarse que sus compañeros de banda realizaron un acuerdo con Hollywood Records para emitir la nueva mezcla.

El periódico The Citizens' Voice of Wilkes-Barre reportó que Burnley está exigiendo al menos 250.000 dólares y los derechos exclusivos al nombre Breaking Benjamin.

Fincke y Klepaski niegan las acusaciones de Burnley.

Un juez del Condado Luzerne ha ordenado que el caso pase a arbitraje.

La gerencia de la banda no le quiso declarar al periódico.