Unos 200 obreros que trabajan en la construcción de las obras del nuevo World Trade Center en la "zona cero" de Nueva York interrumpieron hoy su labor en protesta por una disputa con la empresa sobre sus contratos laborales.

Los empleados, especializados en cemento y hormigón, no acudieron hoy al trabajo y no se descarta la posibilidad de que vayan a la huelga e incluso que otros trabajadores decidan unirse al mismo paro, según informó el diario financiero The Wall Street Journal.

Estas huelgas se producen a poco más de un mes de que se celebren los actos conmemorativos por las víctimas de los ataques terroristas de 11 de septiembre de 2001 y se teme que si se producen nuevas paralizaciones de las obras, se retrasen los trabajos de cara a ese día, en que previsto la inauguración del Memorial del 11-S.

Los obreros que protagonizan ese paro se quejan de que la Cement League, la asociación de promotores inmobiliarios que representa a la compañía, les exige una rebaja salarial del 20 % para renovar sus contratos, que expiraron el pasado 30 de junio.

Ambos grupos se niegan por ahora a hacer declaraciones, aunque un representante de la Cement League indicó a Efe que las negociaciones siguen en marcha.

Otros empleados sin carné sindical sí se presentaron al trabajo, pero sin cemento ni hormigón es imposible continuar al mismo ritmo, declaró una fuente anónima citada por el periódico.

El paro actual no tendrá "ningún impacto sobre la construcción del Memorial del 11-S, que estará listo para ser inaugurado para el décimo aniversario, y un impacto mínimo sobre otros proyectos", aseguró al WSJ Steve Coleman, portavoz de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, dueña de los terrenos.

Las obras afectadas por la interrupción son la nueva terminal de transportes diseñada por el arquitecto español Santiago Calatrava y el rascacielos One World Trade Center, que tendrá hasta 104 pisos de altura cuando esté completado.