Los dirigentes de la región separatista georgiana de Osetia del Sur se manifestaron hoy dispuestos a la integración con Rusia, pero sin renunciar a la independencia lograda en agosto de 2008.

"El pueblo de Osetia del Sur está históricamente orientado hacia Rusia y nunca olvidará la histórica decisión de Moscú de reconocer su independencia", señaló el líder suroseta, Eduard Kokoiti, a la agencia Interfax.

Subrayó que, "teniendo en cuenta el pasado y la situación actual, Osetia del Sur está dispuesta a la máxima integración con Rusia, ya que los surosetas se han pronunciado en muchas ocasiones por unas estrechas relaciones con Moscú".

Kokoiti, líder suroseta desde 2001 y que dejará el cargo en octubre, aseguró que la región está dispuesta a formar parte de la Unión Estatal que quieren formar Rusia y Bielorrusia.

"Creo que Osetia del Sur podrá entrar en el seno de la Unión Estatal tras el reconocimiento de su independencia por Bielorrusia", dijo.

Eduard Kokoiti salió así al paso de las afirmaciones del primer ministro ruso, Vladímir Putin, quien indicó la víspera que la decisión de que Osetia del Sur entre a forma parte de la Federación Rusa "depende del mismo pueblo suroseta".

Al respecto, el vicepresidente del Parlamento suroseta, Yuri Dzitstsoiti, se mostró hoy contrario a la renuncia de la independencia para unirse a Rusia.

"Si entráramos en Rusia perderíamos mucho: el Ejército, el Parlamento, el Tribunal Supremo, la Presidencia. Todo estaría en Vladikavkaz (capital de la república rusa de Osetia del Norte)", dijo a Interfax.

En ese caso, añadió, Osetia del Sur "se convertiría en un distrito", ya que "todo el mundo entiende que dentro de un Estado no puede haber dos repúblicas osetas".

"Osetia del Sur es un Estado independiente. ¿Por qué debemos pensar en disminuir nuestro estatus y no en reforzarlo? Debemos aspirar a que Osetia del Sur sea reconocida por un mayor número de países", señaló.

Dzitstsoiti destacó que Osetia del Sur debe integrarse en la Unión Estatal ruso-bielorrusa, pero sin perder su soberanía.

"Pero para ello nos debe reconocer Bielorrusia. Por supuesto, algunas cosas se decidirán en el centro. En cualquier caso, conservaríamos el poder ejecutivo", apuntó.

También dejó abierta la posibilidad de que la región se sume a la Unión Aduanera que están creando Rusia, Bielorrusia y Kazajistán.

Tras la guerra ruso-georgiana de apenas cinco días (8-12 de agosto de 2008), el presidente ruso, Dmitri Medvédev, reconoció la independencia de Osetia del Sur y de la también separatista Abjasia, lo que fue condenado por Occidente.

Desde entonces, el Kremlin ha asignado miles de millones de dólares en ayudas a las autoridades surosetas para la reconstrucción de la región, cuya capital, Tsjinvali, resultó prácticamente destruida.

La independencia de las regiones secesionistas georgianas ha sido reconocida también por Venezuela, Nicaragua y el atolón micronesio de Nauru.