Los centenares de taxistas griegos que están en huelga desde hace más de dos semanas se han congregado hoy ante el Ministerio de Transportes y exigen un nuevo encuentro con el titular, Yannis Ragousis, tras el fracaso de su reunión de ayer.

Los sindicatos de los taxistas de todas las regiones de Grecia han decidido continuar sus movilizaciones con medidas aún más radicales e intensas, y han hecho caso omiso a las advertencias del Gobierno, que ha comenzado a castigar a los huelguistas.

En declaraciones a las televisiones locales, el presidente de la región de Atenas, Yannis Sgouros, señaló que ante la Justicia se han presentado ya más de 3.600 denuncias por parte de varios sectores profesionales, sobre todo los relacionados con el turismo, afectados por los 16 días de la huelga,

Ragousis ha ordenado a las autoridades regionales que procedan con medidas punitivas contra los manifestantes que bloquean el tráfico en las autopistas y el desembarque de turistas en los puertos más turísticos del país. Las penas previstas incluyen hasta el retiro del permiso profesional de los taxistas.

Pero éstos, que se resisten a aceptar la liberalización del sistema de concesiones de licencias en su sector, siguen firmes en sus protestas y esta mañana, además de manifestarse en Atenas y Tesalónica (la segunda ciudad del país), bloqueaban los puertos de Heraklion, en Creta, y de Katakolo (cerca de Olympia).

Sus compañeros de Patras han bloqueado la Dirección Regional del Ministerio, si bien aseguraron que facilitarán con sus coches el transporte de turistas como acto de buena voluntad y para defenderse contra la acusación de dañar el turismo de la región.

En Creta, han anunciado manifestaciones fuera de las ruinas arqueológico de Knosos, donde planean ocupar las taquillas para permitir que los turistas visiten gratis el lugar.