Alemania advirtió hoy contra un llamamiento a una intervención militar en Siria por las violentas represiones contra la oposición y argumentó que la situación en ese país es distinta de la de Libia.

"En el caso de Libia teníamos una resolución de la Unión Africana y de la Liga de Estados Árabes, aquí no tenemos ninguna de las dos cosas ni nada parecido", declaró el secretario de Estado de Asuntos Exteriores germano, Werner Hoyer, a la cadena pública ARD.

Agregó que la situación en Siria es "de conflicto, con un gran potencial de agravamiento", por lo que recomendó ser "muy, muy prudentes".

Asimismo señaló que la oposición siria pidió no abordar la posibilidad de una intervención militar para no hacerle el juego al régimen, que afirma que la resistencia es una operación dirigida desde el exterior y que no sale del pueblo.

Por otra parte, Hoyer llamó a un amplio apoyo internacional de cualquier otro tipo de medida contra el régimen del presidente sirio, Bachar al Asad.

"Todas las medidas serán más efectivas cuantos más participen de ellas", subrayó.

En este sentido indicó que Alemania adquiere un uno por ciento de su petróleo de Siria y que si renunciara a recibir este crudo "no tendría consecuencia alguna".

"Pero si lo hicieran todos, y ellos (Siria) no se pudieran deshacer de él (del petróleo), no importa en qué parte del mundo, el efecto que lograríamos sería enorme", señaló.

La víspera, Alemania condenó duramente la represión del régimen sirio a la oposición democrática y exigió enérgicamente a Damasco que ponga fin al uso de la violencia contra los manifestantes.

Según el viceportavoz del Gobierno, Christoph Steegmnans, la canciller alemana, Angela Merkel, condena "de la forma más dura" la represión de las autoridades sirias e instó al presidente sirio "con toda claridad a poner fin de inmediato a la violencia contra su propio pueblo".

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores germano habló de "un salto cualitativo en la maquinaria represiva" del Estado sirio y agregó que entra dentro de la lógica calificar el proceder de las autoridades sirias de "guerra contra su propio pueblo".

Decenas de personas -más de un centenar según algunas organizaciones- murieron el domingo en la ofensiva a gran escala lanzada por las tropas sirias en las ciudades que han protagonizado las mayores protestas contra el régimen, principalmente en Hama (centro).

Unos 1.600 civiles y cerca de 400 soldados y efectivos de las fuerzas de seguridad han muerto en las revueltas populares contra el régimen sirio desde mediados de marzo, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.