La Unión Europea (UE) no necesita más centrales nucleares para garantizar su futura demanda energética, según un informe de la Asociación Europea de la Energía Eólica (EWEA) publicado hoy.

El estudio asegura que "no hacen falta nuevas plantas nucleares para satisfacer la futura demanda de energía" y que la construcción o no de centrales "será al final una cuestión política".

Otro tema diferente, matiza el informe, es "si se pueden conseguir los objetivos en materia de clima y energía en caso de que se desmantelen las plantas nucleares existentes en Europa y si las renovables pueden o no suplir ese hueco".

De ser así, Alemania, que obtiene hoy en día el 20 % de su electricidad de la energía nuclear, estaría en condiciones de lograr en una década las metas fijadas, al igual que "probablemente" España (también con un 20 % de energía nuclear) y Reino Unido (16 % de nuclear).

En Francia, donde el 80 % de la electricidad consumida procede de centrales nucleares, se tardaría "mucho más tiempo".

El informe publicado, que predice los escenarios de la energía eólica en los Veintisiete a corto y medio plazo, revela que entre 2011 y 2020 los países que más incrementarán su capacidad de producción eólica serán, por orden, Alemania (donde aumentará un 15 %), Reino Unido (14 %) y España (13 %).

Reino Unido desplazará de hecho a España, que hoy ocupa el segundo puesto en capacidad de producción.

En 2010 Alemania y España eran los "líderes indiscutibles" en términos de capacidad de instalaciones eólicas, con un 32 % y un 24 % de las existentes en la UE, respectivamente.

Aunque esos dos países y Dinamarca son los tres "pioneros" en uso de energía eólica, su porcentaje de nuevas instalaciones anuales ha caído del 85 % en el año 2000 al 36 % en 2010.

"Alemania y España continúan atrayendo la mayoría de inversiones, pero se está produciendo un fuerte crecimiento en el mercado de otros países", en particular en Portugal, Reino Unido, Francia e Italia.

En 2020 también Malta y Eslovenia, los únicos países que hoy en día no producen energía eólica, dispondrán de esas instalaciones.

El director de la EWEA, Justin Wilkes, destacó que, además de ayudar a lograr el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, el uso de la energía eólica acelerará la transición hacia un consumo energético no basado en los combustibles fósiles, creará puestos de trabajo y hará a Europa más competitiva. EFE