El gobierno de Estados Unidos impugnó el lunes la nueva ley migratoria de Alabama que permite a la policía detener a personas si cree que se encuentran sin autorización en el país después de pararlas por infracciones viales.

En la demanda presentada en la corte federal de Birmingham, el Departamento de Justicia argumenta que la legislación de Alabama es incompatible con la ley federal y mina las prioridades migratorias federales.

Además, advierte la querella, la ley estatal amplía las posibilidades de que la policía de Alabama encarcele a inmigrantes por varios nuevos delitos migratorios.

La legislación es considerada una de las más drásticas de su tipo en todo Estados Unidos. El año pasado, el Departamento de Justicia obtuvo una suspensión judicial preliminar contra una ley de inmigración en Arizona, igualmente severa.

La disposición legal de Alabama, prevista para que entre en vigencia el 1 de septiembre, también considera delito que los inmigrantes sin autorización para estar en el país reciban deliberadamente techo o transporte incidental.

Los empleadores de Alabama, según la ley, deben examinar una base de datos federal para determinar si los nuevos trabajadores tienen permiso para vivir en Estados Unidos.

El Departamento de Justicia, en la demanda, reitera que la inmigración es un asunto federal. En consecuencia, señala, ningún estado puede establecer su propia política migratoria ni aprobar leyes que resulten incongruentes con la legislación federal sobre la inmigración.

El departamento citó las palabras del jefe de la policía de Birmingham, A.C. Roper, quien dijo que la ley desviaría escasos recursos de prioridades locales para aplicar la ley migratoria.

La legislación es también rechazada por otros sectores. Una coalición de obispos católicos, metodistas y evangélicos impugnó la ley el lunes. El mes pasado, una alianza de grupos defensores de las garantías civiles y de los derechos de los inmigrantes también acudió a la justicia para evitar que rija.