Estados Unidos evitó la suspensión de pagos con la promulgación de una ley que le aumentó la capacidad de endeudamiento, pero tal vez eso sea insuficiente para que mantenga la preciada calificación AAA de su deuda, anticiparon el martes dos agencias evaluadoras de riesgo crediticio.

La agencia Fitch Ratings dijo que el acuerdo para elevar el límite de la deuda gubernamental y reducir el gasto fue un primer paso importante, pero "no el final del proceso". Fitch dijo que desea ver un plan creíble que reduzca el déficit presupuestario "a un nivel que garantice el estatus AAA a Estados Unidos".

Más tarde, Moody's Investors Service asignó una perspectiva negativa al débito estadounidense, pero ratificó la categoría AAA, por ahora. Una visión negativa en la perspectiva significa que la agencia evaluadora podría reducir la calificación en los próximos de 12 a 18 meses.

Moody's advirtió que podría disminuirla si continúan la desaceleración económica y las altas tasas de interés. También dijo que una relajada disciplina fiscal el año próximo tendría la misma consecuencia.

El presidente Barack Obama promulgó el martes la legislación sobre el endeudamiento poco después de que la aprobó el Senado, en la culminación de un contencioso proceso que comenzó a solucionarse el lunes con el aval de la Cámara de Representantes a ese entonces proyecto de ley.

Fitch considera que para finales de agosto concluirá su revisión del grado de la deuda soberana de Estados Unidos. Dados los términos de la legislación, es posible que la calificación a la misma sea rebajada de nivel para entonces, agregó.

Estados Unidos ha mantenido desde 1917 la calificación AAA, que poseen actualmente menos de 20 países, como el Reino Unido, Australia, Alemania y Singapur.

David Riley, director gerente en Fitch, dijo en entrevista con The Associated Press que "es necesario que se haga más a fin de mantener la calificación a mediano plazo".

Fitch es una de las tres principales agencias calificadoras que asignan grados a las emisiones de bonos que efectúan países, estados, corporaciones y municipios. Las calificaciones se basan en la probabilidad de que el emisor incurra en suspensión de pagos. La calificación AAA es la más alta disponible y significa que el impago es una posibilidad extremadamente baja.

La otra entidad importante en la calificación de deuda, Standard & Poor's, se abstuvo de pronunciarse de inmediato.

Estados Unidos ha tenido solamente otro riesgo anterior de impago, en 1995.