El rendimiento de los bonos a 10 años alcanzó el miércoles un nuevo nivel máximo en la era del euro en Italia, mientras persisten los temores de que la crisis de deuda de Europa se extienda sobre la tercera economía del continente.

El primer ministro italiano Silvio Berlusconi se dispone a dar un discurso el miércoles por la tarde ante ambas cámaras del Parlamento sobre el estado de la economía, mientras el presidente del país ha exhortado a nuevas medidas. Pero los partidos de oposición le instaron a que renuncie alegando que su falta de credibilidad en los mercados era parte del problema.

España también está bajo el reflector del mercado. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero aplazó un día sus vacaciones para supervisar el escenario cada vez más deprimente.

Hace apenas cuatro días, Zapatero pidió que se realizaran elecciones generales anticipadas, principalmente por la presión de la crisis financiera y porque quiere que un nuevo gobierno se haga cargo de la economía desde inicios de año.

El rendimiento de los bonos italianos aumentó el martes 0,19 puntos porcentuales a 6,21%, mientras el costo de los papeles españoles aumentó 0,09 puntos a 6,34%, un poco menor al máximo en la historia del euro alcanzado el martes de 6,45%.

En tanto, la bolsa de Milán perdía el miércoles 2,1%, mientras el principal índice en España iba subiendo 0,1%.

El resurgimiento de la crisis de deuda está ampliamente relacionada con que los inversionistas de todo el mundo se están deshaciendo de cualquier inversión que parezca arriesgada, como los bonos de Italia o España.

En tanto que ambos países puedan seguir pagando sus tasas actuales, sus costos de financiamiento podrían incrementarse y sumarse al montón de la deuda que es fuente de las preocupaciones de los mercados.

El temor es que la agitación de los mercados financieros de esta semana pueda empujar a los dos países más cerca de necesitar un rescate.

"La marcha ascendente en el rendimiento de los bonos españoles e italianos es la evidencia de la implacable crisis de la deuda soberana", dijo Jane Foley, analista de Rabobank International.