El cardenal mexicano Francisco Robles, enviado del papa Benedicto XVI, asistió el martes a la más importante celebración religiosa en Costa Rica, país que la víspera fue demandado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por prohibir la técnica asistida de fecundación in vitro.

Sin hacer mención a la demanda, el enviado papal reiteró la posición de la iglesia católica de defensa al derecho a la vida de todo ser concebido y del papel de la mujer como madre.

El lunes el gobierno costarricense confirmó que el estado costarricense había sido demandado ante la Corte por la presentación de varias parejas que exigen que la prohibición de la fecundación in vitro sea eliminada.

El catolicismo es la religión oficial en Costa Rica y el 2 de agosto celebra el día de la Virgen de los Angeles, la patrona nacional. La conmemoración atrae a miles de peregrinos que, desde días antes, caminan, cabalgan o usan otros medios como la bicicleta, para trasladarse desde sus lugares de origen hasta la Basílica.

La celebración concluye con una misa a la que concurren los jerarcas eclesiásticos y las autoridades de gobierno. El martes asistió la presidenta Laura Chinchilla.

El cardenal Robles resaltó el papel de la mujer en la sociedad pero sobre todo, insistió en la inviolabilidad del derecho a la vida que tiene todo bebé concebido, en una abierta crítica a la fecundación in vitro.

"La concepción y el aborto no puede ser una decisión entre la mujer y su médico pues ignoran al ser humano concebido" y acotó: "si aplastamos los brotes, jamás existirán los árboles".

En 2000 la técnica in vitro quedó prohibida en Costa Rica, motivando que varias parejas presentaran una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que en octubre del año pasado pidió al país eliminar la prohibición. Aunque se intentó una reforma legal para acatar el pedido, el proyecto finalmente quedó archivado en junio pasado.

En la celebración religiosa el martes, como se acostumbra desde unos años atrás, un avión de la policía sobrevoló el sitio y dejó caer miles de pétalos de rosas.

La leyenda dice que la Virgen de los Angeles se le apareció el 2 de agosto de 1636 a una niña mulata, quien encontró la pequeña figura sobre una roca, mismo sitio donde fue construida la iglesia. Se trata de una imagen oscura de unos 20 centímetros tallada en piedra.

Este año la romería se vio empañada por la muerte de dos peregrinos.

El primer caso fue el domingo cuando un joven de 19 años atropelló a un grupo de 13 personas y mató a una de ellas, una profesora de matemáticas de 58 años. El segundo caso se registró la noche del lunes en el centro de la capital cuando tras chocar dos vehículos, uno de ellos arrolló a dos peregrinos y uno de ellos aún no identificado, falleció.