La relatoría sobre trabajadores migratorios de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) propuso el martes a México otorgar visas de tránsito temporal a migrantes, en particular a centroamericanos, como un medio para enfrentar la "grave situación" de inseguridad que padecen en su tránsito por el país.

Al concluir una visita de nueve días para revisar la situación de los migrantes en México, el relator Felipe González dijo en rueda de prensa que la visa podría darse por 180 días, aunque debería ir acompañada de otras medidas como facilitar medios de transporte seguros y el establecimiento de centros de atención a migrantes en las rutas que utilizan.

"Me parece que en el contexto de la inseguridad actual para los migrantes y al volumen de migrantes, es importante ese paso, que se dé esa visa de tránsito para ellos", señaló.

El relator señaló que los integrantes de la misión de la CIDH se van "con sentimientos encontrados", porque si bien hay avances en materia migratoria también se vive una grave situación de inseguridad de los migrantes.

La relatoría de la CIDH se reunió con autoridades federales y estatales, organizaciones civiles y recibió testimonios de migrantes víctimas de secuestros y violaciones sexuales.

Refirió que durante su estancia recibieron testimonios de que grupos del narcotráfico, en particular el cartel de Los Zetas, realizan ataques a los migrantes, aunque también de que algunos funcionarios participan en esas acciones.

"No estamos afirmando que haya una práctica deliberada ni sistemática del estado... que esté promoviendo esta clase de crímenes", dijo.

El territorio mexicano es utilizado cada año por miles de migrantes, sobre todo centroamericanos, que buscan llegar a Estados Unidos. En su trayecto, sin embargo, enfrentan extorsiones, secuestros y ataques a manos de grupos criminales e incluso autoridades.

En agosto de 2010 presuntos miembros del cartel de las drogas de Los Zetas secuestraron y asesinaron a 72 migrantes en el estado norteño de Tamaulipas.

Para la relatoría, es un avance la reciente promulgación de una ley de migración que reconoce y protege los derechos de los migrantes de recibir servicios educativos y de salud, además de acceso al sistema de procuración de justicia y presentar quejas por violaciones a sus derechos humanos, sin importar su estatus legal.

González dijo que ahora lo importante es aprobar un reglamento de esa ley que permita operar en concreto lo que dice y consideró que para su elaboración se debe consultar de manera amplía a grupos de la sociedad civil, que son los que suelen estar más cercanos a la situación que padecen los migrantes.

En un documento con sus observaciones preliminares, la relatoría señaló que su principal preocupación es la inseguridad que enfrentan en México los migrantes, quienes son víctimas de delitos como desapariciones forzadas, asesinatos, explotación sexual, secuestros y discriminación.

La relatoría refirió que recibió algunos testimonios de mujeres, una de las cuales les dijo haber sido testigo de una matanza de decenas de personas secuestradas y otra que mientras estuvo plagiada "era obligada a golpear a otras migrantes con maderos, mientras que otras mujeres eran obligadas a golpearla a ella"

La misión encontró que los migrantes no suelen denunciar los delitos en su contra por temor a sufrir represalias tanto del crimen organizado como de autoridades.