La compañía Aeroméxico realizó hoy el primer vuelo comercial transatlántico del mundo en la ruta México-Madrid con uso de bioturbosina, un biocombustible extraído de la planta oleaginosa Jatropha Curcas, informaron hoy fuentes oficiales.

El avión, un Boeing 777-200ER, partió este lunes del Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (AICM) en vuelo regular con más de 250 pasajeros, y aterrizará en Madrid poco después del mediodía del martes, indicó en rueda de prensa el presidente de Aeroméxico, José Luis Barraza, junto con otros funcionarios.

Los depósitos de combustible de la aeronave contenían una mezcla de 70% de turbosina tradicional y un 30% de bioturbosina.

Este hito de la aviación mexicana tuvo lugar gracias al trabajo conjunto de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), Aeroméxico y el fabricante de aeronaves Boeing.

"Es un esfuerzo compartido del Gobierno Federal y las prestigiosas empresas que han trabajado con nosotros en este proyecto convirtiéndonos así en pioneros de la aviación mundial", destacó Barraza.

Este biocombustible es producto de los esfuerzos realizados en conjunto entre ASA y Boeing. Tras dos años de trabajo, vio la luz el "Plan de vuelo hacia los biocombustibles sustentables de aviación en México", señaló.

Agregó que la aerolínea Aeroméxico asumió todos los gastos derivados de este vuelo, así como de las 52 operaciones más con bioturbosina que llevará a cabo hasta finales de año con destino San José de Costa Rica, una por semana.

Sin embargo, en la actualidad la utilización de bioturbosina no es rentable económicamente por su alto costo de producción. La industria de la aviación calcula que para tener un mercado viable de biocombustibles es necesario cubrir el uno por ciento de la demanda en 2015.

Barraza explicó que el coste de la producción de la bioturbosina es "diez veces más caro" que el combustible convencional, destacando que aun así no "no se han incrementado las tarifas" de este vuelo porque lo realizan en favor del medio ambiente.

Andrés Conesa, director general de Aeroméxico, subrayó que es la empresa la que ha asumido de manera "unilateral" todos los gastos de este proyecto.

Barraza agregó que para este vuelo se utilizaron 26.000 litros de biocombustible, que sumados a los que se empleen en el programa de vuelos a Costa Rica suponen una inversión total de medio millón de dólares.

Todos los litros de biocombustible han sido suministrados por ASA, que cuenta con un inventario de 100.000 litros, "suficientes para sostener el programa actual de vuelos" de Aeroméxico, explicó el director de ASA, Gilberto López Meyer.

La bioturbosina se extrae de un arbusto, Jatropha Curcas, presente en varios estados del suroeste mexicano, particularmente en Chiapas, donde actualmente hay cultivadas 10.000 hectáreas, y el Gobierno mexicano busca elevar su cultivo para abaratar la producción.

Por su parte, el ministro mexicano del Medio Ambiente, Juan Rafael Elvira Quesada, dijo que el Gobierno está haciendo un esfuerzo para reforestar en campo con este arbusto, y se mostró satisfecho de que con ello se logre a la vez combatir la pobreza, pues "la gente va a recibir dinero por su producción".

Es la tercera vez que ASA participa como proveedor en un vuelo con biocombustible. El primero lo llevó a cabo en forma de pruebas la aerolínea mexicana Interjet, que ya en julio lo realizó de manera comercial a nivel nacional.