Los taxistas en huelga intensificaron sus protestas el lunes con bloqueos de carreteras y puertos tras el fracaso de las negociaciones con el gobierno sobre nuevos permisos.

Los organizadores de las protestas se comprometieron a continuar la parálisis de sus servicios, la cual se ha extendido 16 días, ante la inconformidad del sector turístico.

Los taxistas bloquearon una carretera en el sur de Grecia, así como caminos de acceso al aeropuerto internacional de Iraklio en la isla turística de Creta. Los visitantes tuvieron que dirigirse a pie hasta la instalación.

Los manifestantes también bloquearon el acceso al principal aeropuerto de la isla de Corfú. Thymios Lymberopoulos, dirigente de la Asociación de Propietarios de Taxis en Atenas, dijo que los agremiados cercarán durante 48 horas el Ministerio del Transporte en la capital.

"(Las autoridades) no nos dan la oportunidad de que demos siquiera un paso atrás", dijo Lymberopoulos a manifestantes al término de una reunión con el ministro de Transporte, Yiannis Ragoussis. "Están creando una atmosfera de tensión que nadie podrá controlar. Pero continuaremos".

Los dueños de los taxis protestan contra los planes de que se abra la actividad a más personas como parte de las reformas a los permisos en este país, donde persiste una crisis económica.

Los propietarios consideran injusto que pierdan su dinero invertido en la compra de los permisos — unos 100.000 euros (142.000 dólares) — con la entrada en vigencia de los cambios.

"Me endeudé para conseguir una licencia y mantener a mi familia; ahora Ragoussis quiere echar todo eso abajo", dijo uno de los taxistas manifestantes, Yiannis Papagelis.