La romería que realizan miles de personas anualmente por la celebración el 2 de agosto del día de la Virgen de los Angeles se vio empañada por la muerte de una peregrina que fue atropellada por un vehículo que impactó a un grupo que caminaba por la carretera hacia la Basílica.

El accidente ocurrió el domingo y la fiscalía confirmó en un comunicado la muerte de la mujer la madrugada del lunes.

La víctima fue identificada como Rosa María Arguedas, una profesora de matemáticas de 58 años, que caminaba con amigos y familiares por la ruta que une la capital con Cartago, donde está ubicaba la Basílica. Otros 13 peregrinos resultaron heridos

El vehículo causante de la tragedia era conducido por un joven de 19 años de apellidos Bolaños Valverde, quien recibió una golpiza de la gente, y debió ser hospitalizado.

El lunes la oficina de prensa del Poder Judicial informó que el sospechoso deberá presentarse cada 15 días a firmar en un despacho judicial y se le prohibió salir del país.

El fin de semana la vía entre las dos ciudades colapsó por la masiva presencia de peregrinos que se dirigían a la Basílica, en una caminata que es tradición en este país que tiene a la católica como su religión oficial.

La leyenda dice que la Virgen de los Angeles se le apareció el 2 de agosto de 1636 a una niña mulata, quien encontró la pequeña figura sobre una roca, mismo sitio donde fue construida la iglesia. Se trata de una imagen oscura de unos 20 centímetros tallada en piedra.

Cada año cientos de miles de fieles realizan una peregrinación hasta el sitio, excepto en el 2009, cuando a raíz de la epidemia de AH1N1 las autoridades de salud suspendieron la actividad por el riesgo que representaba la concentración masiva de personas.

Aunque el martes serán los actos oficiales, el lunes se realiza la colocación de un nuevo vestido para la figura, que consiste en una especie de capa que la protege. Luego de eso, la Virgen se traslada al altar para su exhibición a los feligreses.

El párroco encargado de la Basílica, Jorge Solórzano, explicó a la AP que para facilitar y ordenar el ingreso de los romeros, como se les llama a los peregrinos, se habilitan varias entradas: al centro hay una para aquellos que hacen su entrada de rodillas. Al lado norte está otra para lo que quieran visitar la piedra del hallazgo.

Entre los caminantes hay de todo: niños y ancianos, gente solitaria y grupos de jóvenes, familia completas. Algunos se identifican con camisetas del mismo color y casi todos portan algún paraguas o capa por la constante lluvia de estos días.

"Desde hace cuatro años que la hago (la romería) y desde entonces ya no me molesta la pierna", contó a periodistas David Bonilla, mientras caminaba lentamente. Salió la madrugada del domingo desde Guápiles, distante a unos 55 kilómetros al noreste de la capital.

Otros escogen medios alternativos, como cabalgar o hacer el recorrido en bicicleta.