Cada verano los grandes equipos europeos hacen su 'tradicional' gira asiática en su búsqueda de nuevos patrocinios, no obstante, el actual crecimiento del deporte rey en el continente asiático puede terminar con esta ganga.

Los carteles publicitarios con fotografías de Torres, Rooney, Drogba, Giggs o Lampard decoran estos días los vagones del metro elevado de Bangkok como reclamo de una conocida marca de cerveza de tailandesa.

En Yakarta, capital de Indonesia, los autobuses lucen en su marquesina la imagen del centrocampista del Arsenal Cecs Fábregas unida a una conocida marca de galletas.

Tanto el Barcelona como el Real Madrid han firmado sustanciosos contratos con instituciones oficiales con el propósito de promocionar la imagen de diferentes puntos de nuestro país durante su estancia en China.

Los derechos televisivos, nuevos patrocinadores, ingresos por amistosos o la venta de camisetas son trozos del pastel que no quieren desaprovechar los grandes clubes europeos.

"El crecimiento de la clase media asiática permite que cada vez se produzca un mayor gasto en actividades deportivas y de ocio", afirma a Efe Andrew Georgiou, jefe de la oficina de operaciones de World Sport Group con sede en Singapur.

La Premier League inglesa, que hace coincidir el horario de algunos partidos con el 'prime time' de las televisiones asiáticas, ingresó cerca de 1.000 millones de libras (1.150 millones de euros) por la cesión de retransmisión de los encuentros a los operadores de Asia, según datos aportados por el agencia deportiva.

No obstante, el constante crecimiento económico de los países asiáticos, la región menos afectada por la crisis financiera, puede ser un arma de doble filo y poner en jaque los beneficios que obtienen los grandes equipos europeos.

Con la crisis golpeando a la vieja Europa muchos conjuntos han puesto su vista en las crecientes fortunas asiáticas para sanear sus cuentas.

Una de los empresarios más importantes de Tailandia Newin Chidchob dijo hace poco a los medios locales que entre sus proyectos de futuro figura comprar un equipo de fútbol de la Segunda División española para que sirva de trampolín a jugadores tailandeses y africanos afincados en este país.

"Sin duda, la propiedad asiática de clubes europeos continuará creciendo ya que supone un negocio muy lucrativo", afirma el jefe de la empresa deportiva.

El nombre de Dario Conca no es habitual entre los grandes astros del balón, sin embargo, el centrocampista argentino se ha colado en el 'top' cinco de los jugadores mejor pagados del mundo, por detrás de Messi o Cristiano Ronaldo, con una ficha que ronda los 11,5 millones de euros tras firmar por el Guanghou, actual campeón de la liga China.

"En unos años, el caso de Conca no será una excepción. Los clubes más ricos de Asia serán capaces de ofrecer salarios superiores a las estrellas del fútbol mundial", además de "producir sus propios talentos locales", apunta Georgiou.

Una estampa habitual en los mercados callejeros de toda Asia son los puestos donde venden las camisetas de los equipos europeos más laureados, ya sean originales o en su mayoría falsificaciones.

"Para los aficionados asiáticos las rivalidades nacionales y entre clubes de la región son la alternativa más atractiva al fútbol europeo", explica el representante del grupo deportivo, quien apunta que la pasada Liga de Campeones Asiática fue seguida por más de 155 millones de espectadores de todo el continente.

El responsable de World Sport Group vaticina que en el futuro el mercado asiático continuará "con su rápida evolución" llegando a igualar e incluso "superar" el nivel europeo en el deporte rey.

Asia es el continente más poblado del mundo con más de 4.000 millones de habitantes, cifra que representa el 60 por ciento de la población de todo el planeta.

Noel Caballero