La Guardia Costera estadounidense interceptó en el oeste del Caribe un submarino semisumergible que transportaba unos 6.800 kilos de cocaína con un valor aproximado de unos 180 millones de dólares en el mercado internacional, informaron hoy los guardacostas en un comunicado.

Este submarino autopropulsado (SPSS, por su sigla en inglés), que fue interceptado el 13 de julio pasado, suele utilizarse para el "transporte ilegal de narcóticos en el este del Pacífico" y se trata de la primera interceptación en el Caribe de este tipo de nave.

El submarino fue avistado primero por una avioneta de la patrulla marítima de Protección de Fronteras y Aduanas (CPB) de EE.UU., que alertó de inmediato a los guardacostas, que lo interceptaron cerca de las costas de Honduras y detuvieron a su tripulación.

Durante la operación de captura, el submarino artesanal se hundió, aunque se pudo recuperar la citada cantidad de cocaína.

"Los guardacostas de EE.UU. agradecen el apoyo y la cooperación prestada por las autoridades hondureñas en la recuperación de la droga del submarino hundido", señaló la Guardia Costera.

Construido en la selva colombiana controlada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el submarino medía menos de 30 metros de largo y contaba con una tripulación de entre 4 y 5 personas, con una capacidad de carga 10 toneladas métricas y 8.000 kilómetros de recorrido.

"Los traficantes hundieron rápidamente el submarino cuando detectaron la presencia de los guardacostas, lo que dificultó la recuperación de la carga", agregaron los guardacostas.