Aun con la aprobación legislativa de una medida que aumenta el tope de endeudamiento del gobierno, Estados Unidos podría perder su preciada calificación crediticia AAA en los próximos seis meses, debido principalmente a que el acuerdo propuesto no recorta suficiente gasto federal.

Las tres principales agencias calificadores se negaron a hacer comentarios el lunes sobre la posibilidad de futuras degradaciones. Pero las agencias, junto con economistas y analistas, han señalado que persistirán las dudas sobre la deuda de la nación.

Moody's Investors Services ha dicho que probablemente clasificará la deuda de Estados Unidos como AAA por ahora, pero con una calificación negativa para la perspectiva, una medida que indica que es posible que haya una degradación en el futuro.

Fitch Ratings ha señalado que se debe reducir el déficit hasta un "nivel más sostenible" para que Estados Unidos mantenga su calificación AAA. Y Standard & Poor's ha dicho que cualquier acuerdo para aumentar el tope de deuda debe reducir al menos cuatro billones al déficit de futuros presupuestos o la calificación probablemente sea bajada a AA.

La propuesta elaborada por Obama y líderes legislativos reduce apenas la mitad de esa cifra, lo que llevó al menos a un experto a insinuar que S&P aún podría degradar la calificación de la deuda soberana de Estados Unidos incluso el próximo mes.

"Los detalles (del acuerdo) no se ven atractivos como los titulares" de los diarios, dijo Guy LeBas, estratega en jefe de Janney Montgomery Scott.

Las agencias calificadoras probablemente no ven con buenos ojos el hecho de que la mayoría de los recortes en el plan actual no se harán sino hasta después del 2013, señaló LeBas.

"Eso significa que esperarás más para hacer los ahorros, y habrás acumulado más deuda", dijo LeBas.