Brasil, que cuenta con una de las matrices energéticas más limpias del mundo, espera aumentar el uso de energías renovables en la próxima década hasta alcanzar cerca de 50% de su consumo.

El Plan De Expansión de Energía para la próxima década, divulgado el lunes por la estatal Empresa de Pesquisa Energética (EPE), anticipa una mayor participación de fuentes renovables de energía como hidráulica, eólica, etanol, biomasa y otros hasta alcanzar 46,3% del total consumido en el país en 2020.

Las fuentes renovables de energía componen actualmente 44,8% del total consumido en Brasil. El plan anticipa una disminución en el uso de energía hidroeléctrica, así como de leña y carbón vegetal, lo que sería compensado por el incremento en el uso de etanol a base de caña de azúcar.

Asimismo, prevé un aumento de más de 60% en la demanda total de energía en la próxima década, en especial por las necesidades crecientes de los sectores de industria y transportes.

No obstante, la EPE espera también que el petróleo y sus derivados disminuyan su participación en la matriz energética, con la gasolina sustituida cada vez más por el alcohol carburante.

Este fenómeno se dará pese a que Brasil aumentará significativamente su producción de petróleo, al crecer la explotación de sus reservas de hidrocarburos en aguas profundas.

Las reservas petroleras permitirán a Brasil expandir su producción de crudo de 2,1 millones de barriles diarios en la actualidad a 6,3 millones en 2020, con 50% de ese total orientado al mercado externo, según el plan.

En materia de gas natural, la EPE indicó que la producción pasará de 58 millones de metros cúbicos por día en la actualidad a 142 millones de metros cúbicos por día en 2020.

El presidente de la petrolera estatal Petrobras, José Sergio Gabrielli, afirmó la semana pasada que Brasil mantendrá hasta 2020 el contrato con Bolivia para importar 30 millones de metros cúbicos por día de gas natural pese al incremento en la producción local de gas.