Austria y su aristocrático Festival de Salzburgo rindieron hoy homenaje al creador del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, José Antonio Abreu, cuya obra se ha convertido en "uno de los tesoros culturales del mundo".

Abreu -que fue premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2008- recibió hoy la Cruz de Honor austríaca de primera clase de las Artes y las Ciencias como fundador del "Sistema", que desde 1975 ha educado musicalmente de forma gratuita a centenares de miles de jóvenes, la mayoría de familias desfavorecidas.

El sueño de este hombre de que la música podía vencer a la pobreza constituye "uno de los tesoros culturales de la humanidad" y una auténtica "revolución humanística", elogió la ministra de Cultura de Austria, Claudia Schmied.

"Creo que la mayor alegría que podemos darle al maestro es anunciarle que en 2013 tenemos previsto traer toda la idea del "Sistema" al Festival de Salzburgo para mostrar el poder transformador de la música", anunció durante el acto la presidenta del prestigioso evento artístico, Helga Rabl-Stadler.

Rabl-Stadler explicó a Efe que pretende que en ese año actúen en el festival, además de la Simón Bolívar, varias orquestas infantiles y juveniles, así como uno de los coros integrados por niños con discapacidad, pero que aún era muy temprano para ofrecer más detalles.

La presidenta del festival aseguró que la participación de la Orquesta Simón Bolívar -la punta del iceberg del empeño colectivo del "Sistema"- fue en 2008 un éxito y lo está siendo este año, con todas las entradas agotadas hace semanas, porque "es capaz de contagiar su energía, alegría y entusiasmo al público".

Abreu, nacido en 1939, aceptó la distinción en nombre de todas las personas involucradas en el proyecto, y se comprometió a seguir trabajando en ese "instrumento de desarrollo social y humano".

"La función más importante del arte es acercarse a la gente, a los niños, y especialmente a los pobres", indicó, para agregar que "la cultura para los pobres no debe de ser una pobre cultura".

El músico y economista recordó que en las centenares de orquestas que conforman el proyecto en Venezuela hay ahora inscritos alrededor de 350.000 niños, incluidos jóvenes presidiarios.

"El 'sistema' ha entrado en las cárceles para contribuir vigorosamente a la rehabilitación de los presos, y convertir la orquesta y el coro en un extraordinario estandarte de rehabilitación y redención social", declaró.

Entre el público, además de destacadas personalidades del arte y la cultura de Austria, se encontraba Gustavo Dudamel, director de la Filarmónica de Los Ángeles, y el ejemplo más conocido del talento que puede salir de esta iniciativa.

"Yo soy parte de la familia" del "Sistema", explicó a Efe Dudamel, que elogió el "empeño y la pasión de un visionario como el maestro Abreu".

El éxito en Venezuela de esta red nacional de orquestas y coros ha hecho que unos 20 países traten de adaptarlo para fomentar el conocimiento musical con una finalidad social.

El público de Salzburgo disfrutará en dos conciertos -el primero mañana, lunes, por la noche- de la energía y frescura que transmiten los jóvenes músicos de la Orquesta Simón Bolívar, a los que la música ha cambiado la vida.

Es el caso de Fernando Martínez, un chico de 20 años que toca la flauta traversa y que lleva desde los ocho años en este proyecto orquestal de dimensiones colosales.

"He aprendido lo que es la disciplina, el orden, la concentración. Estar enfocado en algo durante tiempo", aseguró, para añadir que también se le inculcó "un espíritu de superación permanente" y el "amor al arte".

Luis Lidón