Un tercer guatemalteco fue detenido hoy en la costa sur del país por las fuerzas de seguridad, por su presunta participación en el asesinato del trovador argentino Facundo Cabral, ocurrido el pasado 9 de julio, informaron las autoridades.

Un portavoz del Ministerio Público (MP) dijo a Efe que el sospechoso ha sido identificado como Juan Hernández Sánchez, de 45 años de edad.

Hernández, según la fuente, sería una de las personas que disparó contra del vehículo en el que se transportaba el artista.

El guatemalteco fue detenido hoy en una cancha de fútbol en la aldea Aceituno, del municipio de Masagua, en el departamento sureño de Escuintla, en un operativo en el que participó la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), precisó.

Hernández será trasladado en las próximas horas a la capital guatemalteca.

De acuerdo con la fiscal general, Claudia Paz, aún están pendientes de captura otras dos personas por el asesinato del cantautor argentino.

Cabral murió el 9 de julio pasado en el sur de la capital guatemalteca en un ataque que, según las autoridades, iba dirigido contra el empresario nicaragüense Henry Fariña, quien llevaba al músico al aeropuerto internacional La Aurora y resultó herido.

Unas 72 horas después del asesinato de Cabral las autoridades capturaron a los guatemaltecos Elgin Enrique Vargas y Wilfred Allan Stokes Arnold, como responsables del ataque.

Según las autoridades guatemaltecas, la autoría intelectual del atentado contra Fariña, en el que murió Cabral, es atribuida a un narcotraficante costarricense identificado solo como "Alejandro" y con el apodo de "Palidejo".

Fariña estuvo 10 días hospitalizado debido a múltiples impactos de bala que recibió en diferentes partes del cuerpo, y en la actualidad cuenta con protección del Ministerio de Gobernación (Interior) de Guatemala.

De acuerdo con las investigaciones, "Alejandro" habría ordenado el asesinato del empresario nicaragüense porque suponen que le robó el dinero de la venta de un cargamento de droga en Nicaragua.

"Alejandro" encargó el asesinato de Fariña al guatemalteco Vargas, y éste contrató a un grupo de sicarios, entre los que figura Stokes.