Al son de cumbias en un reproductor de iPod portátil, todo el plantel Sub20 argentino tuvo que esperar a la salida del estadio Atanasio Girardot que Erik Lamela completase su ronda de entrevistas en la zona mixta.

"¡Vamos Erik!", lo apuraban los jugadores argentinos para poder subirse juntos al autobús y marcharse al hotel tras la victoria 1-0 sobre México en su debut el viernes en el Mundial juvenil.

Este equipo argentino deberá acostumbrarse a bailar al compás que le imponga Lamela. La victoria se debió única y exclusivamente al centrocampista de la Roma de Italia.

Su gol a 20 minutos del final, definiendo de puntín con la zurda tras una carrera desde el medio campo, sentenció un partido en el que México tuvo más la pelota y mereció mejor suerte.

Sin jugar bien, Argentina terminó ganando, se apoderó de la punta del Grupo F y su técnico Walter Perazzo no puso mala cara al resultado.

"Es importante ganar el primer partido por la autoestima", reflexionó un entrenador que inclusive con un séptimo título Sub20 para la Albiceleste podría quedarse sin trabajo apenas culmine la cita en Colombia.

Argentina disputará su próximo partido el lunes contra Inglaterra y un segundo triunfo le depositaría en los octavos de final. Inglaterra anduvo peor, al conformarse con un empate sin goles frente a Corea del Norte.

El desafío para Perazzo será afinar el juego colectivo argentino, excesivamente dependiente de las individualidades de Lamela y Juan Iturbe. Perazzo también insiste que su equipo irá de menos a más al recordar que muchos de los jugadores se encuentran en pretemporada.

Una variante táctica que se asoma es que Lamela e Iturbe jueguen juntos de entrada, cosa que no ocurrió ante México.

Perazzo prefirió dejar en el banco a Iturbe, un habilidoso delantero, con el objetivo de sacarlo en el complemento para "explotar con toda su potencia".

Y así fue. No fue hasta el ingreso del jugador de Porto en el que el ataque argentino se reanimó.

El técnico no descarta emplear a Iturbe, Lamela y Facundo Ferreyra juntos para plantear un ataque más punzante contra Inglaterra.

"Puede ser que jueguen juntos ... todo dependerá del análisis que hagamos del rival", dijo Perazzo.