El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, criticó hoy a los senadores estadounidenses que se oponen a la ratificación de Jonathan Farrar como próximo embajador de Washington en Managua.

"Ya tendría que estar el nuevo embajador (de EE.UU.) en Nicaragua, pero desgraciadamente allá algunos representantes" del Senado "están empeñados en bloquear las decisiones del presidente (Barack) Obama y no autorizan" el nombramiento de Farrar, cuestionó el mandatario nicaragüense.

Ortega resaltó que los "republicanos" se niegan a ratificar a Farrar porque el diplomático "es demasiado buena gente para mandarlo a Nicaragua", donde esos políticos estadounidenses quieren tener como embajador "a alguien duro".

Ortega ofreció esas declaraciones en un acto celebrado en la Casa de los Pueblos, antigua Casa Presidencial, con 40 voluntarios de Cuerpo de Paz de Estados Unidos.

El Gobierno de Obama ha pedido al Senado que postergue el voto sobre la confirmación de Farrar como próximo embajador estadounidense en Nicaragua.

El Comité de Relaciones Exteriores del Senado ya ha aprobado a viva voz a los próximos embajadores estadounidenses en México, Anthony Wayne, y en Guatemala, Arnold Chacón, pero ha postergado la votación de Farrar.

Los tres embajadores designados por el presidente Obama tuvieron su audiencia de confirmación el pasado 8 de junio, pero Farrar fue objeto de críticas por parte de los miembros del Comité por su reciente gestión en La Habana.

En esa ocasión, los senadores criticaron las "maquinaciones electorales" de Ortega de cara a los próximos comicios, en lo que aspira a una polémica reelección, y pidieron que Washington envíe a Managua a una persona "firme" que proteja a la sociedad civil en este país.

A cada crítica, Farrar, quien reemplazaría en el cargo a Robert Callahan, insistió en que su meta es fortalecer a la sociedad civil en Nicaragua y que Estados Unidos "hable con una sola voz" ante el Gobierno de Managua.

Por otra parte, Ortega criticó a los republicanos por querer "imponer une cantidad de restricciones en política exterior al presidente Obama, no solamente en el caso de América Latina, sino también en otras regiones del mundo" y también en el aspecto "financiero".

"No porque me quiera entrometer en la política de Estados Unidos, pero es que los Estados Unidos tienen un peso tan grande en el mundo que si entran en una crisis mayor, con este bloqueo financiero, nos va a afectar a todos", advirtió el líder sandinista.

El mandatario abogó porque se alcance un acuerdo sobre el tema del techo de la deuda estadounidense, porque, argumentó, "sería una tragedia" para ese país "y para el mundo si finalmente no llegan a un acuerdo" en la materia.

Demócratas y republicanos discuten en el Parlamento dos planes que plantean elevar el techo de la deuda de Estados Unidos, una decisión que debe ser tomada antes del próximo 2 de agosto, cuando el Gobierno de ese país se quedaría sin fondos para hacer frente a sus obligaciones, según ha alertado el Departamento del Tesoro.