El presidente paraguayo, Fernando Lugo, regresó hoy a Asunción tras los exámenes a que fue sometido en los tres últimos días en un hospital de la ciudad brasileña de Sao Paulo y en los que se descartó la reactivación del cáncer linfático que le fue diagnosticado y tratado el año pasado.

Lugo, que regresó a su país a primera hora de este sábado tras recibir el alta médica del Hospital Sirio Libanés de Sao Paulo, dijo en breves declaraciones que concedió a periodistas a la salida del centro médico que se marchaba contento de Brasil, debido a que los médicos no habían encontrado rastros de cáncer.

"Fueron realizados nuevos estudios para la evaluación de su estado clínico que confirmaron la remisión completa de su enfermedad", informó hoy, mediante un comunicado en que confirmó el alta médica, el hospital en el que Lugo estaba ingresado desde el jueves.

De acuerdo con la nota, el jefe de Estado de Paraguay apenas seguirá siendo sometido en adelante a un "tratamiento de mantenimiento".

El médico Jorge Querey, que atiende a Lugo en Asunción y lo acompañó a Sao Paulo, ya había anticipado el viernes que los chequeos completos a que fue sometido el gobernante demostraron que está en "perfectas condiciones" y sin ningún "índice de reactivación de la enfermedad".

Lugo llegó el jueves a Brasil para someterse a un chequeo tras cancelar, debido a un cuadro gripal, su viaje a Lima para la investidura del nuevo mandatario de Perú, Ollanta Humala.

El exobispo católico recibe medicación periódica en el marco del tratamiento contra el cáncer linfático a que se somete desde el año pasado en el hospital paulista.

Lugo, quien el 15 de agosto próximo cumplirá su tercer año de mandato, fue sometido entre agosto y diciembre del año pasado a seis sesiones de quimioterapia en Sao Paulo y Asunción dentro de su tratamiento contra el cáncer.