El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó hoy por unanimidad una resolución que amplía de nuevo por un año el mandato de la misión de paz en Darfur (UNAMID) lanzada en 2008 por el organismo y la Unión Africana.

La resolución presentada por el Reino Unido expresa la "honda preocupación" del Consejo por el deterioro de la seguridad en algunas zonas de Darfur y por la vuelta a las hostilidades entre Jartum y el Movimiento de Liberación de Sudán (MLS).

En concreto, menciona violaciones al alto el fuego, ataques de grupos rebeldes, bombardeos aéreos del Gobierno sudanés, enfrentamiento entre clanes tribales y ataques contra personal humanitario y tropas para el mantenimiento de paz.

"El Consejo de Seguridad exige a todas las partes hacer los esfuerzos necesarios para alcanzar un alto el fuego permanente de forman inmediata y sin condiciones previas", indica el texto de la resolución.

Además, los quince miembros del Consejo de Seguridad instan a las partes a buscar un acuerdo sobre la base del Documento de Doha para la Paz en Darfur y que permita llevar una paz "duradera y estable" a la región.

Para ello, el Consejo de Seguridad dio la bienvenida a los planes del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y de la Unión Africana para revisar el número de tropas que hacen falta para garantizar la efectividad del mandato de la misión.

La resolución, que pide elaborar informes periódicos sobre la misión "cada 90 días", insta a los responsables de UNAMID a seguir manteniendo como prioridad la protección de la población civil y el personal humanitario en Darfur.

Tras la votación, el embajador británico ante la ONU, Mark Lyall Grant, afirmó que Darfur está entrando en un periodo "crítico" en el que necesita más que nunca el apoyo de la comunidad internacional para garantizar la seguridad y el acceso de ayuda humanitaria a la zona.

Por su parte, la embajadora adjunta de EE.UU. ante la ONU, Rosemary DiCarlo, afirmó que la Casa Blanca sigue "preocupada" por la violencia en Darfur y manifestó su apoyo al papel "crítico" de los soldados de UNAMID para garantizar la seguridad de los civiles.

Precisamente hoy el secretario general de la ONU anunció la designación del antiguo responsable de la misión del organismo en Jartum, el diplomático sudafricano Haile Menkerios, como nuevo enviado especial para Sudán y Sudán del Sur.

Desde que estalló el conflicto en Darfur en 2003 han muerto unas 300.000 personas, según datos de la ONU, que estima que se han originado otros 2,7 millones de desplazados, de los que 1,8 millones están en esa región todavía.

La mayoría de esas personas no puede volver a sus hogares y viven en campamentos inseguros y en los que cuentan con servicios sociales, sanitarios y de educación que son mínimos.