El presidente Rafael Correa dijo el sábado que considera que el presidente hondureño Porfirio Lobo, con quien tuvo una reunión en Lima el jueves, le parece una buena persona, pero que Ecuador mantiene la posición de no otorgarle reconocimiento al gobierno que encabeza.

"Me pareció una persona sencilla, simpática, pero no se trata de simpatías o antipatías personales sino de posiciones de gobierno y Estado", expresó el mandatario ecuatoriano en su programa radial sabatino.

Sin embargo, expuso que la posición de Ecuador trata de marcar precedentes para "todos los golpistas que tratan de conspirar contra gobiernos democráticos".

Ecuador fue el único país que no apoyó el 1 de junio el retorno de Honduras a la Organización de Estados Americanos.

La nación centroamericana fue marginada de la OEA tras el derrocamiento de Manuel Zelaya en junio del 2009. Lobo resultó electo en noviembre de ese mismo año en unas elecciones realizadas bajo el gobierno de facto de Roberto Micheletti, razón por la que algunos países no le dan legitimidad a los comicios.