El vicepresidente de Cuba, Esteban Lazo, y el presidente del parlamento, Ricardo Alarcón, rindieron el sábado homenaje póstumo al pastor Lucius Walker, un estadounidense que desafío por años las sanciones impuestas por el gobierno de Washington a Cuba.

La ceremonia se realizó en el mausoleo José Martí de la Plaza de la Revolución, en donde era exhibida una urna con las cenizas del religioso fallecido en septiembre en Nueva York, en un altar con flores y una fotografía en la que el finado aparece junto a Martin Luther King.

En el acto también participó Gail Walker, la hija del reverendo, y otros miembros del Movimiento Pastores por la Paz que encabezó el fallecido.

Desde 1992, el religioso estadounidense encabezó "caravanas" que anualmente trasladaban toneladas de ayuda humanitaria a la nación caribeña, desafiando las sanciones de Washington.

Walker falleció de un ataque cardíaco. Sus cenizas fueron trasladadas el 22 de junio a Cuba donde se le hecho varios homenajes en diversas localidades.

Kenia Serrano, presidenta del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, informó a medios de prensa locales que los restos de Walker serán inhumados finalmente en un parque de La Habana como eran sus deseos. No se conoció cuando ni cuanto tiempo se expondrán en la Plaza de la Revolución.