El nerviosismo imperó el viernes en los mercados financieros de Wall Street, mientras el país se acercaba a un eventual impago de su deuda.

Los títulos bursátiles cumplieron una semana a la baja cuando un informe desfavorable sobre el crecimiento económico en Estados Unidos intensificó el viernes la ansiedad en el mercado. Los indicadores principales recuperaron algo del terreno perdido en la mañana luego de que el presidente Barack Obama dijo que había muchas maneras de llegar a un acuerdo en el conflicto con los republicanos sobre cómo elevar el tope de la deuda nacional.

Sin embargo, los operadores hicieron el viernes algo que en raras ocasiones hacen: Vendieron lo que es considerada la inversión de corto plazo más segura del mundo. Por lo general, los inversores compran los viernes bonos del Tesoro estadounidense de vencimiento breve para colocar su dinero en un sitio seguro en caso de que durante el fin de semana ocurra algo que sacuda al mercado.

Pero esta semana, por el contrario, compraron bonos de larga duración ante la inquietud cada vez mayor de que el gobierno estadounidense fuera incapaz de pagar todas sus cuentas el mes próximo. El rendimiento de los bonos con vencimiento en un mes aumentó más que los de plazo a seis meses. Entre más grande el rédito, mayor es el riesgo implícito en los papeles.

Según analistas, eso es un claro indicio de una posibilidad mayor de una moratoria en el corto plazo.

El remate de los bonos del Tesoro de vencimiento corto muestra que "el mercado está muy preocupado", dijo Thomas Tzitzouris, responsable de la investigación sobre ingresos fijos en Strategas Research Partners. "No es pánico, pero estamos tomando posiciones por adelantado en caso de algo malo durante el fin de semana".

El promedio industrial Dow Jones cerró con una caída de 97 puntos, el 0,8%, a 12.143. El Standard & Poor's descendió 8,39 unidades, el 0,6%, a 1.292,28 y el índice compuesto Nasdaq se contrajo 9,87 enteros, el 0,4%, a 2.756,38.

Dos acciones descendieron por cada una que subió en la Bolsa de Valores de Nueva York. El volumen consolidado fue superior al promedio y llegó a 4.500 millones de títulos.

El gobierno informó por la mañana que el crecimiento económico se desaceleró en el primer semestre del año a su menor ritmo desde que la recesión finalizó hace dos años.

La combinación de malas noticias económicas y el aumento en la inquietud por una posible moratoria fue evidente en casi todos los parámetros sobre la confianza de los inversionistas.

El Dow tuvo un sexto día seguido con números rojos y en el lapso ha perdido 581,17 puntos. Los 10 grupos industriales del S&P 500 bajaron. El oro subió casi 1% a 1.631 dólares la onza. El costo de protegerse contra un impago estadounidense dentro del año próximo se elevó a su máximo nivel.

Si el Congreso estadounidense no actúa sobre el límite de la deuda para el martes, Estados Unidos estaría en riesgo de incumplir sus obligaciones financieras.

El nerviosismo fue resentido también por el dólar, el petróleo y mercados bursátiles de terceros países.

La moneda estadounidense descendió 0,6% ante el yen a 77,19, mientras el euro ganó 0,4% para colocarse en 1,4386 dólares.

El crudo perdió casi 2%. El tipo de referencia West Texas Intermediate para entrega en septiembre cayó 1,74 dólares a 95,70 dólares el barril en la Bolsa Mercantil de Nueva York. En Londres, el petróleo Brent disminuyó 62 centavos a 116,74 dólares por barril en el mercado ICE Futures.

En otras plazas bursátiles del mundo, el índice FTSE 100 de Gran Bretaña cedió 1% en tanto el CAC-40 de Francia bajó 1,1% y el DAX alemán perdió 0,4%. El promedio japonés Nikkei 225 disminuyó 0,7% y el Hang Seng de Hong Kong retrocedió 0,6%.