Muchas cosas han cambiado desde la última vez que Tony Romo lanzó un pase que contara en la NFL y el Cowboys de Dallas.

Romo perdió 10 partidos la temporada pasada luego de fracturarse la clavícula. Ver la mejoría de los Cowboys en su ausencia, le ha desatado el deseo de volver.

Regresa con un nuevo vínculo con el entrenador en jefe, ya que el nuevo jefe del equipo, Jason Garrett, fue su coordinador los pasados cuatro años. El vínculo con sus compañeros es más fuerte también ahora que se vieron fuera de temporada para hacer ejercicio.

Este es el quinto campo de entrenamiento para Romo como titular, la primera ocasión que intentará volver de un récord negativo. La temporada pasada acabó 1-5, el mayor número de derrotas y el menor número de aperturas en su carrera.

Aunque los substitutos Jon Kitna y Stephen McGee se combinaron para terminar 5-5 en su ausencia, nunca hubo la menor duda sobre la titularidad de Romo. Es posible que él aprecie eso más que nunca y está más determinado que nunca para asumir esa responsabilidad.