España tendrá nuevo gobierno antes de final de año.

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero anunció el viernes por sorpresa la convocatoria a elecciones anticipadas en noviembre, cuatro meses antes de lo previsto, para evitar más desgaste y dar una oportunidad a su Partido Socialista, muy debilitado por la crisis económica y el desempleo.

Rodríguez Zapatero fijó la fecha de los comicios para el 20 de noviembre, coincidiendo con el aniversario de la muerte del dictador Francisco Franco, fallecido en esa fecha en 1975. Para evitar suspicacias, el jefe de gobierno señaló que era una cuestión de cuadrar el calendario y que la cita con las urnas no coincida con alguno de los puentes festivos de esos días en el país ibérico.

"Aún falta tiempo para que la recuperación (económica) tenga el ritmo que deseamos, para que se vuelva a crear a empleo con fuerza en nuestro país, pero creo que se han sentado las bases de esa recuperación", dijo el jefe de gobierno.

"Si estimo conveniente celebrar las elecciones en otoño es para que el nuevo gobierno salido de las urnas se haga ya cargo de todo el ejercicio económico correspondiente a 2012", añadió.

"La fecha de las elecciones permitirá razonablemente que el nuevo gobierno esté en ejercicio a final de año y con ello podrá tomar en breve tiempo el conjunto de decisiones que constitucionalmente le corresponde", agregó.

Rodríguez Zapatero había dicho en reiteradas ocasiones que su intención era agotar la legislatura, que finalizaba en marzo de 2012, a pesar del desempleo, las turbulencias financieras que sacuden los mercados españoles y una crisis de deuda europea que ha sembrado dudas sobre si España necesitará un rescate similar al de Grecia, Irlanda y Portugal.

El opositor Partido Popular había pedido con insistencia el adelanto, asegurando que el presidente socialista, que no concurrirá a un tercer mandato, carecía de proyecto político para sacar el país de la crisis.

Zapatero llegó a la presidencia del gobierno español en 2004 y repitió victoria en 2008. En su segunda legislatura, se ha enfrentado a una gravísima crisis económica, que se ha llevado por delante el otrora bollante sector inmobiliario y decenas de miles de puestos de trabajo.

Cuando inició su segundo mandato en marzo de 2008, el desempleo estaba en el 11,3%, con casi 2,6 millones de desocupados. En la actualidad, la tasa roza el 20,9% y más de 4,8 millones de desempleados, según los datos del segundo trimestre de 2011 dados a conocer el viernes por el Instituto Nacional de Estadística.

En los últimos meses, Rodríguez Zapatero impulsó reformas impopulares para reducir el déficit público, entre ellas un polémico retraso de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años.

Preguntado sobre si era un trago amargo poner fin a la legislatura antes de tiempo, el jefe del ejecutivo respondió que actúa en beneficio de su país.

"Lo más importante es cumplir con el deber que uno tiene, con la responsabilidad de pensar en el interés general por encima de cualquier otro", afirmó. "Uno se queda satisfecho si con las decisiones que toma sirve mejor a su país".

El conservador Partido Popular y su líder Mariano Rajoy aspiran a capitalizar en las urnas el descontento social de la crisis y son los principales favoritos de cara a los comicios de noviembre.

En las elecciones locales del 22 de mayo, interpretadas como un ensayo general, los populares aventajaron en 10 puntos a los socialistas y acapararon prácticamente la totalidad del poder autonómico en España.

Según los analistas, el adelanto electoral trata de evitar un desgaste mayor de la figura de Rodríguez Zapatero y conceder alguna oportunidad al candidato socialista, el ex vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba.

"Existe la posibilidad de que esta decisión les sea favorable (a los socialistas)", explicó Ramón Cotarelo, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad UNED. "Es decir, que el mal sea el menor posible".

Para Rajoy será su tercer asalto a la presidencia, tras caer derrotado frente a Rodríguez Zapatero en las citas de 2004 y 2008.

En la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), revelada el miércoles, el PP aventajaba en más de siete puntos a los socialistas, que sin embargo recortaban tres puntos de diferencia con respecto al barómetro de abril.

"Soy consciente de que el gobierno que salga de estas elcciones tendrá una tarea muy difícil, porque España tiene muchos problemas", dijo Rajoy en rueda de prensa tras el anuncio de Zapatero. "Para el PP, las elecciones son el impulso necesario para salir de la grave situación en la que nos encontramos".

"Ahora los españoles tienen la palabra y pronto podrán decidir", añadió.