Los jefes del Estado Mayor de Turquía dimitieron el viernes en medio de una agudización de las tensiones por el arresto de decenas de oficiales acusados de tramar el derrocamiento del gobierno.

No es previsible que los acontecimientos más recientes susciten inestabilidad política o militar en el corto plazo en este país predominantemente islámico.

El fortalecimiento de las instituciones civiles y el auge económico que ha encabezado el gobierno han redundado en una reducción del papel político de los militares y la reducción de la simpatía popular a favor de la intromisión castrense en asuntos de diversa índole.

La renuncia de los jefes de las fuerzas armadas al parecer no mermará las operaciones militares terrestres de Turquía, como la contribución del país en la fuerza de la OTAN en Afganistán ni su lucha contra los rebeldes curdos.

El gobierno reaccionó de inmediato con el nombramiento del restante jefe militar de más alto rango, Necdet Ozel, como el nuevo comandante de las fuerzas terrestres y jefe interino del Estado Mayor, anunció la oficina del primer ministro. El presidente Abdulá Gul aprobó el nombramiento.

El general Isik Kosaner renunció el viernes en la mañana como jefe del Estado Mayor junto con los comandantes de la armada, el ejército y la fuerza aérea.

Las renuncias pusieron de relieve las desavenencias frecuentes en Turquía entre los sectores firmemente laicos y el aumento del poder de un gobierno de raíces islámicas. En el pasado, las fuerzas militares — cuya influencia en la política decayó en la última década — purgan con periodicidad de sus filas a los oficiales que se cree son proislámicos.

En Bruselas, una portavoz de la OTAN declinó hacer declaraciones sobre las renuncias. Las fuerzas militares de Turquía son las segundas más numerosas entre los 27 integrantes de la alianza. Turquía tiene unos 1.800 efectivos en la fuerza de 140.000 hombres que la OTAN ha destacado en Afganistán.

"Tenemos confianza en el fortalecimiento de las instituciones, tanto democráticas como militares", dijo el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Mark Toner, en Washington. "Los acontecimientos corresponden a un asunto interno (en Turquía), apuntó.

Como jefe interino del Estado Mayor, Ozel podrá encabezar el lunes a las fuerzas armadas en el consejo militar de alto rango y de importancia crítica, en el que se examinarán los nuevos nombramientos. El gabinete podría nombrarlo oficialmente el fin de semana nueve jefe del Estado Mayor.