Dieciséis años después de su trágica muerte, la popularidad de Selena está intacta. Su leyenda crece y, al igual que el tanguero Carlos Gardel, Selena "cada día canta mejor" y sigue generando dinero.

A lo largo de los años, Selena ha continuado "cantando" a través de los discos y las compilaciones que ha sacado su padre Abraham Quintanilla y la disquera Capitol EMI Latin. Después de su disco póstumo (Dreaming of You, lanzado en 1995), fueron lanzados diez discos más como compilaciones y ediciones especiales conmemorativas. Quizás la más valiosa sea "A través de los años" (1997), que incluía una versión de "Feelings" grabada cuando Selena tenía seis años y medio.

La noticia es que eso no era todo: hay más Selena, y "podría llegar antes de fin de año o a comienzos de 2012", según dijo Quintanilla a The Associated Press.

Desde uno de los tres estudios de Q Productions en Corpus Christi Quintanilla agregó: "soy dueño de cinco masters de Selena antes de su etapa con EMI (Latin). Son 50 canciones en total. Seleccionamos diez y vamos a actualizar la música. Queremos traerlas al presente, al sonido que es popular hoy en día".

La idea fue tomar voces que fueron grabadas cuando Selena tenía 14, 15, y 16 años, y grabarlas con una nueva música, y un nuevo estilo. La producción está a cargo del hermano de Selena, A.B. Quintanilla III (Los Dinos, Kumbia Kings, Kumbia All Starz).

Según Quintanilla, las 50 canciones de Selena adolescente están divididas en cinco discos compactos de diez canciones.

No reveló los nombres de las canciones pero dijo que son temas que Selena grabó entre 1985 y 1988. Hasta el momento, de las diez canciones seleccionadas para el primer disco sólo hay una terminada, "Soy amiga", originalmente grabada como balada en Alpha (1986), su tercer disco. La canción fue escrita por Ricky Vela, tecladista de Los Dinos y autor, entre otras, de su gran éxito "No me queda más".

"Sus discos de esa época vendieron muy poco", dijo Quintanilla, "así que la mayoría de las canciones serán prácticamente nuevas".

Los productores creen que los cinco compactos ahora se venderán porque pertenecen a una época llena de frescura, cuando ni Selena ni su familia imaginaban lo que les depararía el futuro.

"En ese entonces nosotros no mirábamos muy adelante", dijo Quintanilla. "Estábamos concentrados en lo que estábamos haciendo. Era algo que nos daba gozo. Queríamos progresar, pero uno nunca se ve como otras personas lo ven a uno".

Lo interesante también es que en esta producción la tecnología ha jugado un papel clave pues, como dice Quintanilla, los arreglos musicales no son simples "remixes".

"Para transformar ("Soy Amiga") en una cumbia, debimos subir la velocidad", dijo Quintanilla. "Cuando subió la velocidad debimos trabajar para que no hubiese problemas con el vibrato y movimos estrofas para que quede todo más natural".

Así, lo que era una balada ahora es cumbia-pop, al estilo de A.B. Quintanilla y los Kumbia Kings.

Quintanilla permitió a la AP escuchar 30 segundos de la versión original de "Soy amiga" (que, además de Alpha, fue lanzada en la compilación Classic Series Vol. 1, de 1997) y 30 segundos de la versión cumbia de la misma canción. Según él, ésta es la primera vez que alguien fuera del equipo de producción escucha la versión original y la contemporánea.

Como por arte de magia — y de la tecnología, por supuesto — la versión cumbia es más rápida pero la voz de Selena encaja a la perfección. El sonido es nítido, y los músicos tocan con brillo y energía.

Resulta obvia la influencia de los Kumbia Kings, pero Selena está ahí, como si ese mismo día hubiese decidido grabar con el grupo de su hermano. Su voz es joven, sin llegar al cuerpo y la potencia de su apogeo en la década de 1990, pero la ejecución es perfecta, como le corresponde a una mujer que ya cantaba bien a los seis años y medio.

"Vuelvo a amanecer perdida, perdida en la oscuridad/Me quedo aquí pensando, soñando que estás junto a mí", canta Selena en la nueva encarnación cumbia-pop de "Soy amiga". "Olvido mi tristeza y por un rato ya no siento mi sufrir/".

Su registro sube y su voz explota en el verso clave de la canción: "Sólo puedo ser en tu vida alguien más para hablar/sin compartir amor".

La canción fue totalmente reinventada, pero la voz de Selena está prácticamente igual que en la versión original.

"Nuestro proceso le da velocidad a la música sin cambiar el tono", dijo Quintanilla. "La tecnología de hoy nos permite, además, tomar una palabra, estirarla y que quede bien".

Esa tecnología ya existía en la década de 1990, pero ha avanzado mucho en los últimos diez años y es comúnmente utilizada en remixes para discotecas o para corregir diálogos en películas.

"La calidad del sonido sufre un poco, dependiendo de cuánta velocidad se le agrega o quita a la canción", dijo a AP el productor Sebastián Krys, ganador de cuatro premios Grammy y ocho Grammy Latino, y quien ha trabajado con Shakira. "La mayoría de las cosas que hoy se hacen con (el programa) Pro-Tools ya era posible (hacerlas) hace 20 años, pero era un proceso increíblemente tedioso que llevaba mucho tiempo. Sin dudas, la tecnología facilita mucho las cosas".

Aunque Quintanilla podría lanzar los discos independientemente, ya ha comenzado negociaciones con Capitol EMI Latin para un contrato de distribución que, a diferencia de las grabaciones de Selena de 1989-95, le permitiría a la familia mantener la propiedad de las canciones.

"Con EMI Latin tenemos una asociación desde 1989", dijo Quintanilla. "Selena fue la primera artista firmada por EMI Latin, y queremos mantener la asociación".

Si bien todavía no hay contrato suscrito, Quintanilla habla como si la firma fuese sólo un trámite formal. Cuando se le pregunta sobre posibles fechas de lanzamiento, se limita a decir que "nosotros nomás hacemos música y videos. (En Capitol EMI Latin) saben de marketing, saben cuándo lanzar un disco o video. Eso lo dejamos en sus manos".

Un vicepresidente de Capitol EMI Latin confirmó a la AP los dichos de Quintanilla.

"Con Quintanilla estamos en la misma página", dijo Sergio Lopes, quien estuvo directamente involucrado en las negociaciones. "No hay necesidad de firmar nada, estamos de acuerdo en todo, pero desde que empezamos las negociaciones hasta ahora el proyecto ha crecido mucho y se ha sumado un importante patrocinador y varios artistas de primer nivel en inglés y en español. Se trata, sin dudas, del proyecto musical latino más importante de 2011 y 2012".

Además de los discos, Quintanilla tiene otra sorpresa entre manos para el futuro: el video de un concierto que Selena dio en el recientemente demolido Coliseo de Corpus Christi en 1992. Quintanilla quiso llenar el lugar y filmar un concierto gratuito para 6.000 personas. Pero las autoridades locales tenían otros planes.

"Pensaron que, si era gratis, iba a ir mucha gente e iba a haber problemas, pleitos, entonces pusieron la restricción de no más de 3.000 personas", dijo Quintanilla. "A mí me pareció muy mal, porque sentí que estaban jugando con el estereotipo del mexicano, que si se juntaban muchos iban a pelear, y no es así".

El concierto muestra a una Selena ya en su plenitud, cantando en inglés y español, desde baladas y cumbia a pop y Rhythm & Blues. El sonido es potente, limpio, claro.

"Lo grabamos en pistas separadas y lo mezclamos en 5.1 surround sound", dijo Quintanilla. "Por eso se siente como si uno estuviese ahí en medio del concierto".

Cuando uno observa a Quintanilla mirando a su hija en la pantalla, ve lo mismo que cuando Quintanilla la escucha en el estudio: que detrás de las gafas de sol los ojos delatan un nudo en la garganta.

¿Qué siente al verla y escucharla? Antes de responder, Quintanilla suspira.

"Yo estoy rodeado de cosas de Selena, y a veces se me olvida que no está con nosotros", dice, sentado a pocos metros del museo de la cantante. "Siento como que todavía está viva. Miro los videos, oigo las canciones. Es algo (difícil) de explicar".

Eso es lo que siente Quintanilla sobre Selena, pero ¿qué diría Selena sobre estos remixes?

"Conociendo su personalidad, se excitaría muchísimo", dijo Quintanilla. "Selena apreciaba la música de todos los géneros y, si ella oyera nuestros remixes, se sentiría gozosa, contenta, alegre".

Considerando que la comercialización de la obra e imagen de celebridades muertas es una industria que hoy produce cientos millones de dólares al año en Estados Unidos, no resulta difícil entender porque algunas personas sospechen de la verdadera motivación de Quintanilla al lanzar estos "nuevos" discos.

"Siempre dije que iba a mantener viva la memoria de mi hija por medio de su música, y lo he logrado", dijo Quintanilla. "Me han criticado, pero yo lo estoy haciendo porque es un proyecto de amor para mi hija. Varios piensan que estoy haciendo dinero, pero yo sé por qué lo estoy haciendo: quiero que el mundo conozca a mi hija. Quiero que conozcan lo buena persona que era, y ya no escucho las críticas".

En un principio, Quintanilla se resistió a cualquier intento por comercializar la imagen de su hija.

"Poco después de la muerte de Selena, vi con mis propios ojos cómo Quintanilla se ponía furioso cuando alguien le pidió permiso para hacer una muñeca de Selena", dijo en San Antonio el fotógrafo Ramón Hernández, dueño de un inmenso archivo de música tejana y seguidor de la carrera de Selena desde sus inicios profesionales. "Al poco tiempo, él mismo hizo la muñeca. Pero no lo culpo: si no lo hacía él, alguien más lo hubiese hecho. Además, en los comienzos de Selena yo jamás lo vi dormir: él manejaba, se ocupaba del sonido, estaba en absolutamente todos los detalles. Tanto él como la familia trabajaron muy duro y tienen todo el derecho del mundo de seguir asociados con la memoria de Selena".

"(Quintanilla) se encontró en la poco envidiable posición de ser la única persona para hacer el trabajo (de mantener vivo el legado de Selena) cuando estaba pasando por un dolor emocional tan grande", dijo a AP Hector Saldaña, el reportero del diario Express-News de San Antonio a cargo de la cobertura de Selena desde 1995. "Es una tarea agridulce. (Quintanilla) se vio obligado a aceptar que Selena fue una de esas artistas que aparecen una vez en la vida, y que Q-Productions no era demasiado sin ella. ¿Que es un padre demasiado protector del legado de su hija? Claro que sí. Pero él diría, y yo estaría de acuerdo con él, que su trabajo es evitar que otros exploten lo que él construyó. Selena es como Elvis, y (las reediciones) son inevitables. Y hay que entender que Selena es una leyenda para el mundo, pero para Quintanilla es su hija".