El alemán Jürgen Klinsmann, que hoy, viernes, fue nombrado como nuevo entrenador de la selección de fútbol de Estados Unidos, dijo a través de un comunicado de prensa que el gran objetivo será conseguir la clasificación para el Mundial de Brasil 2014.

Klinsmann, que se convierte en el segundo entrenador extranjero que se hace cargo del equipo nacional de Estados Unidos, el primero fue el serbio Bora Milutinovic de 1991 a 1995, aceptó la oferta después que en 2007 la rechazase y en su lugar se quedase Bob Bradley, que hasta entonces estaba como interino desde 2006.

Bradley, que ganó con Estados Unidos la Copa Oro 2007, llegó a la final de la Copa Confederación de 2009 y clasificó al equipo al Mundial de Sudáfrica 2010, fue despedido ayer, jueves, tras cinco años en el cargo.

"Me siento orgulloso y honrado por ser nombrado entrenador de la selección de Estados Unidos", declaró Klinsmann, que mañana cumple 47 años, en un comunicado escrito. "Quiero darle las gracias a la Federación de Fútbol de Estados Unidos por la oportunidad que me brinda y estoy listo para aceptar el reto".

Klinsmann, que será presentado oficialmente en rueda de prensa programada para el próximo lunes, en Nueva York, dijo que estaba listo para preparar al equipo en su primer compromiso que será el partido amistoso del próximo de agosto contra México.

"Será el comienzo de nuestro camino hacia la clasificación para el Mundial de Brasil 2014", subrayó Klinsmann en el comunicado.

El objetivo no será distinto al que ya consiguieron todos sus antecesores, por lo que no lograrlo sería un gran fracaso para el proyecto que ahora comienza.

El verdadero reto para Klinsmann, que dirigió a la selección de Alemania y al Bayern Múnich, además de 17 años de jugador profesional con los mejores equipos de Europa, será el superar el estancamiento en el que se encuentra la evolución del deporte del fútbol en Estados Unidos a nivel de selección y de liga.

Klinsmann, que lleva viviendo en Estados Unidos desde 1998, es consciente de esa realidad y todo lo que no sea alcanzar ese objetivo su legado al frente del equipo nacional no tendrá más valor que el que ya han conseguido los anteriores seleccionadores que le precedieron en el cargo.