Un eventual impago de Estados Unidos tendría unas consecuencias muy negativas en la economía latinoamericana y mundial, pero expertos consultados por AP se mostraron confiados en que surgirá un acuerdo para evitarlo antes de que la principal economía del planeta incurra el martes en default por primera vez en su historia.

Los republicanos buscan fuertes cortes presupuestarios a cambio de elevar el límite de la deuda nacional de 14,3 billones (correcto) de dólares para permitir que el gobierno siga pagando sus obligaciones.

El Tesoro ha dicho que de no elevarse el tope de endeudamiento, quedará el martes sin dinero para afrontar sus obligaciones. Hasta el viernes aún no había ningún acuerdo que despejara la amenaza del impago.

El director de la división de desarrollo económico de la CEPAL Osvaldo Kacef señaló que un default estadounidense significaría una "crisis mayúscula" porque los bonos emitidos por el Tesoro estadounidense son el activo financiero más importante en los mercados financieros internacionales debido a su riesgo cero que genera gran demanda.

"Si llega el default, aunque sea momentáneo, el impacto es difícil de predecir pero la situación sería grave", explicó Kacef. "Ahora si (las agencias calificadoras de riesgo) rebajan la calificación (a los bonos estadounidenses) solo por las dudas, ahí entonces puede haber solamente un gran sacudón momentáneo".

Agencias calificadoras de riesgo han expresado la posibilidad de reducir los bonos estadounidenses de su estatus actual AAA (cero riesgo) a AA+, lo cual significaría una pérdida patrimonial inmediata para tenedores de dólares como los bancos centrales latinoamericanos, cuyas reservas se ubican en 700.000 millones de dólares y un 80% en dólares, según Kacef.

"Pero más importante que la pérdida patrimonial para los tenedores de dólares, serían las otras consecuencias", advirtió Kacef.

Moisés Naím, investigador del Carnegie Endowment for International Peace — una organización privada y sin fines de lucro dedicada a promover la cooperación internacional con sede en Washington — explicó que el principal canal de contagio con América Latina serían los mercados bursátiles.

Según Naím, una eventual desaceleración económica estadounidense podría generar una disminución en la actividad comercial, lo que afectaría principalmente a México como su gran socio comercial.

También ocasionaría una reducción en las remesas y en el turismo — renglones esenciales para muchos países en la región — y en el costo de las materias primas, cuya exportación ha permitido a naciones sudamericanas experimentar un auge económico importante en los últimos años.

Naím destacó la importancia de que republicanos y demócratas lleguen antes del martes a un acuerdo duradero sobre el límite de la deuda porque "si solamente posponen la discusión uno o dos años más sería catastrófico. Ya el mundo entendió lo frágil de la situación".

Para Eduardo Borensztein, asesor económico regional para el Cono Sur del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el escenario menos probable y más catastrófico es que un potencial default genere una nueva recesión.

"Es difícil predecir, pero podría ser similar al 2008", dijo Borensztein refiriéndose a la crisis financiera global que le ocasionó Estados Unidos su traspiés más significativo desde la Gran Depresión. "Esta crisis financiera sería distinta porque viene del sector público y no del privado, pero en términos de sus efectos, puede ser parecida. Puede llegar a paralizar el flujo de crédito, de liquidez, y de ahí expandirse al resto del mundo".

Bill Cline, investigador principal de Instituto Peterson — un centro de investigación económica con sede en Washington — dijo en cambio que la situación generada por un default no podría compararse al 2008 ya que actualmente "no tenemos la expectativa de que un gran banco vaya a la quiebra, una gran diferencia con el gran temor sobre el colapso de bancos" tras la debacle de Lehman Brothers en 2008.

Cline subrayó que la tasa de interés para los bonos del Tesoro a 10 años se mantiene alrededor de apenas 3%, lo que muestra la confianza en el instrumento.

___

Luis Alonso Lugo está en twitter como @luisalonsolugo