El nuevo canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, afirmó que mantendrá una "línea firme" con Nicaragua, país con el que San José mantiene un litigio territorial que es visto por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), informó hoy la prensa local.

"Mientras Nicaragua no le reconozca a Costa Rica la soberanía absoluta de Isla Calero, de mi parte no habrá iniciativas de acercamiento particularmente amistosas. Mantendré una línea firme en cuanto a eso", declaró Castillo en una entrevista que publica hoy el diario La Nación.

El diplomático agregó: "no voy a hacer concesiones ni a tratar el tema flojamente. Eso está claro", aseguró Castillo desde Washington, donde se desempeña como embajador costarricense ante la Organización de Estados Americanos (OEA).

Castillo asumirá el puesto el 5 de septiembre próximo debido a cuestiones personales y administrativas, por lo que a partir del próximo lunes el vicecanciller Carlos Roverssi ejercerá de manera interina como ministro de Relaciones Exteriores.

El anterior ministro, René Castro, pasará al Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones, anunciado ayer por la presidenta Laura Chinchilla.

Costa Rica y Nicaragua se mantienen distanciados desde octubre pasado cuando el Gobierno costarricense afirmó que el Ejército nicaragüense, acompañado por civiles, invadió una porción de su territorio conocido como Isla Calero, en el marco del dragado del fronterizo río San Juan, de soberanía nicaragüense.

Ambos países reclaman la soberanía de esa porción de territorio, por lo que Costa Rica demandó a Nicaragua en noviembre pasado ante la CIJ, con sede en La Haya (Holanda), por invasión del territorio y daños ambientales a un humedal protegido internacionalmente por la Convención Ramsar.

"Mi actitud en cuanto a la invasión nicaragüense no es complaciente. Ahora el asunto está en la Corte de La Haya, ese es el campo de batalla y ahí es donde se está dirimiendo el conflicto", expresó Castillo, de 65 años.

El diplomático saltó a la palestra a finales del año pasado cuando en su rol de embajador mostró una posición fuerte sobre este caso ante la OEA y lanzó duros calificativos al gobierno nicaragüense del presidente, Daniel Ortega, así como a la acción de organismo hemisférico en el tema.

El excanciller René Castro se va del puesto en medio de críticas a su gestión por parte de la prensa, diplomáticos y exdiplomáticos, especialmente relacionadas al litigio con Nicaragua y a nombramientos en embajadas y consulados de personas sin carrera diplomática, pero aparentemente afines al gobernante Partido Liberación Nacional.

Uno de los más críticos de Castro es su antecesor, el excanciller (2006-2010) Bruno Stagno, quien ha afirmado que el Gobierno practicó una "política de apaciguamiento" en el conflicto con Managua.

El litigio se encuentra en manos de la CIJ y es posible que su resolución tarde cerca de cuatro años, según los cálculos del Gobierno costarricense.