La Cámara de Representantes, encabezada por los republicanos, aprobó el viernes un proyecto de ley con la intención de evitar un catastrófico impago estadounidense, pero el plan se dirige a un seguro rechazo en el Senado debido a un enconado conflicto sobre el tope de la deuda nacional.

La Casa Blanca y los demócratas en el Senado, donde son mayoría, instaron a un compromiso al considerar inapropiado el plan republicano. El líder demócrata en el Senado, Harry Reid, dijo que sigue adelante con su propio proyecto de solución, pero éste también tiene pocas posibilidades de aprobación cuando llegue a la cámara baja.

Sin embargo, las iniciativas republicana y demócrata podrían aportar la base de conversaciones discretas entre dirigentes legislativos en busca de un acuerdo bipartidista que pueda obtener el visto bueno de las dos cámaras antes de que venza el martes el plazo para evitar una mora estadounidense.

El presidente de cámara baja, el republicano John Boehner, modificó el viernes a toda prisa su propuesta con el fin de aumentar el endeudamiento gubernamental y elevar la capacidad del gobierno para contratar préstamos. Boehner decidió hacerle cambios a su plan debido al rechazo de los miembros más conservadores de su partido, lo cual lo obligó a posponer en dos ocasiones la votación en los dos días anteriores.

La votación del martes en la cámara baja fue de 218-210. La mayoría de los votos a favor fue de los republicanos, mientras que los demócratas votaron predominantemente en contra.

El plan aprobado comprende un pronto aumento de 900.000 millones de dólares en la capacidad de adquirir nuevos préstamos, la cual resulta esencial para que el gobierno pueda solventar todas sus cuentas, así como un recorte al gasto federal por 917.000 millones de dólares. El proyecto fue cambiado con el objetivo de que estipulase que, antes de cualquier incremento adicional en el tope de la deuda, el Congreso debe aprobar una enmienda a la Constitución para tener un presupuesto equilibrado, y luego enviarla a los estados para que la ratifiquen.

"Hoy tenemos la oportunidad de terminar con esta crisis sobre el límite de la deuda", dijo Boehner.

En cambio, el presidente Barack Obama insistió en el llamado a la conciliación. "Casi se nos acabó el tiempo", manifestó en medio del agudo enfrentamiento político que ha exacerbado los temores de que el gobierno incurra el martes en una mora de pagos que sacuda los mercados financieros.

"El poder de superar esta coyuntura está en nuestras manos en un día en que hemos recibido el recordatorio de lo frágil que está la economía", dijo el presidente en la Casa Blanca.

El mandatario se refirió a la difusión de un informe nada alentador sobre el crecimiento económico y la incertidumbre generalizada debido a la parálisis en Washington para lograr el incremento del límite de la deuda gubernamental.

Obama ha advertido que la medida ideada por los republicanos fenecerá en el Senado.

La Casa Blanca y los legisladores demócratas advierten que la medida republicana causaría un cataclismo económico, pues obligaría a los legisladores a votar sobre otra ampliación del límite de deuda a comienzos del año próximo, en plena pugna política ante el comienzo de las campañas para las elecciones presidenciales y legislativas.

Funcionarios del gobierno federal han advertido que el Congreso debe alcanzar un acuerdo que implique concesiones mutuas a fin de elevar el techo de la deuda para el martes, o el gobierno se quedará sin efectivo para pagar sus deudas. Ello derivaría en una moratoria federal sin precedentes, que podría estremecer la economía con problemas tales como un incremento drástico en las tasas de interés.

Por lo pronto, el temor sobre las posibles secuelas del estancamiento provocó pérdidas en la mayoría de la principales bolsas de valores en el mundo.

Además, los representantes de los bancos más grandes en Estados Unidos se reunieron con las autoridades del Tesoro estadounidense para examinar la manera en que serían realizadas las subastas de deuda si el Congreso fracasa en aumentar el límite de endeudamiento antes del plazo del martes.

Pero el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que el gobierno descarta adelantar públicamente el viernes los detalles de la forma en que el gobierno jerarquizaría los pagos.

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Los periodistas de The Associated Press Charles Babington, Alan Fram, Jim Kuhnhenn y Ben Feller contribuyeron en la información.