La crisis en Estados Unidos en torno a la deuda y el malestar económico están socavando la confianza en el liderazgo mundial de ese país.

Muchos gobiernos consideran que la parálisis en Washington es un teatro político antes de una elección presidencial y se preguntan por qué se permite a los radicales en Estados Unidos impedir un acuerdo y llevar a su economía al punto de una crisis.

Los banqueros internacionales están preocupados de que una mora de pagos en la deuda de Estados Unidos resultaría en un desplome del dólar estadounidense — la moneda de reserva en los bancos centrales del mundo_, lo cual golpearía a economías desde Asia a Africa y posiblemente desataría disturbios políticos.

Los aliados comerciales de Estados Unidos de por sí están preocupados de que dependen demasiado de un solo país y están buscando diversificarse, al igual que China está expandiéndose en América Latina y otros mercados que históricamente han estado dominados por Washington.

A través del mundo, aliados de Estados Unidos temen que el drama entre los republicanos y los demócratas haya socavado la credibilidad de la superpotencia, debilitando aún más su influencia en el Medio Oriente y otras regiones problemáticas.

Funcionarios entrevistados en diversas partes del mundo afirmaron que Estados Unidos en este momento no está demostrando liderazgo en palabras, hechos y ejemplos.

¿"No puedes poner orden en tu casa siendo la potencia económica mundial"?, preguntó retóricamente Ishrat Husain, un ex gobernador del Banco Estatal de Pakistán. ¿"Como puedes esperar que otros lo hagan"?

La mayoría de los funcionarios y analistas económicos que fueron entrevistados expresaron un optimismo cauteloso de que los líderes estadounidenses alcanzarían un acuerdo de último minuto para aumentar el límite de endeudamiento de Washington y evitar un incumplimiento de pagos antes del vencimiento del plazo el 2 de agosto.

La mayoría dio por sentado que el tamaño de la mayor economía del mundo, junto con las fuerzas armadas estadounidenses y el hecho que ningún otro gobierno está listo para remplazar a Washington, significan que Estados Unidos continuará siendo la potencia mundial en el futuro inmediato.

Sin embargo, a pocos les quedan dudas de que la crisis en torno de la deuda está mermando el prestigio y la influencia de Estados Unidos.

El secretario de Hacienda mexicano, Ernesto Cordero, dijo que aunque Estados Unidos siempre será unos de los principales aliados económicos de su país, "es una cuestión de sentido común económico" que México continúa diversificando sus mercados de exportación.

Una demora en la recuperación de la economía estadounidense evidentemente implicaría que este proceso de diversificación de las exportaciones mexicanas sería más rápido, agregó en respuesta a preguntas enviadas por correo electrónico.

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Los periodistas de AP Adam Schreck en Dubai, Nahal Toosi en Islamabad, Kristen Gelineau en Sydney, Eric Talmadge y Yuri Kageyama in Tokio, Ian Deitch y Aron Heller in Jerusalén, Hyung-jin Kim en Seúl, Teresa Cerojano y Jim Gómez en Manila, Yinka Ibukun en Lagos, Nirmala George en Nueva Delhi, Sameer N. Yacoub en Bagdad, David McHugh en Francfort y Katherine Corcoran en México contribuyeron a este despacho.