Los atentados del 11 de septiembre del 2001 quedarán marcados en los calendarios, al igual que el ataque a Pearl Harbor, y serán un día que nunca olvidarán quienes los atestiguaron, dijo el ex presidente George W. Bush.

El ex mandatario recordó el pasaje negro de los atentados en una amplia entrevista que forma la columna vertebral de un documental del National Geographic Channel, titulado "George W. Bush: The 9/11 Interview", el cual se transmitirá el 28 de agosto.

Bush recuerda que se enteró de los atentados cuando alguien le susurró la noticia al oído mientras visitaba una escuela en Florida. De inmediato, relata, comenzó a sopesar la forma en que respondería.

Junto con sus responsabilidades como presidente, Bush compartía las preocupaciones que sentían muchos estadounidenses ese día.

"Una de mis preocupaciones, como las de muchos maridos y esposas estadounidenses fue: '¿está bien mi esposa?, ¿está bien Laura?', y mi segunda preocupación fue: '¿están bien nuestras hijas?'"

Luego de salir de Florida, Bush y sus asesores volaron en el avión presidencial y realizaron otras dos escalas antes de dirigirse a Washington, pues las autoridades estaban preocupadas de que la Casa Blanca pudiera ser blanco de un nuevo atentado.

Bush describió su visita a la zona donde se desplomó el Centro de Comercio Mundial en Nueva York. Dijo que, desde el aire, la zona parecía una gran cicatriz, pero cuando llegó al lugar, "era como entrar al infierno".

La entrevista conducida durante dos días por periodistas de National Geographic comenzó una jornada después de que el actual mandatario Barack Obama anunció la muerte de Osama bin Laden, el cabecilla de aquellos atentados. Bush dijo que la noticia lo hizo sentirse "agradecido".

"No tuve un gran sentimiento de alegría o júbilo. Sentí que habíamos dejado atrás esto, y tuve un sentimiento de gratitud porque se había hecho justicia", afirmó.