Un juez de Nueva York postergó hoy hasta el próximo 27 de septiembre la lectura de la sentencia contra el multimillonario Raj Rajaratnam, hallado culpable en mayo pasado del mayor caso de uso de información privilegiada por un fondo de inversión juzgado en Estados Unidos.

Asi lo confirmó a Efe un portavoz de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, que no ofreció detalles sobre el motivo del aplazamiento de la sentencia contra Rajaratman, que espera fuera de prisión tras haber pagado una fianza de 20 millones de dólares.

El empresario de 53 años, fundador del grupo Galleon, fue hallado culpable por un jurado el pasado 11 de mayo de los 14 delitos que se le imputaban con relación a un caso que se ha saldado con un total de 26 imputados, de los que una veintena ya se declaró culpable.

Según los términos de la fianza, Rajaratman también tuvo que depositar un aval de 100 millones de dólares y permanecer bajo vigilancia las 24 horas a través de una pulsera electrónica, además de haber entregado su pasaporte a las autoridades y de no poder viajar a más de 177 kilómetros de Nueva York.

El jurado popular designado para este caso encontró culpable a Rajaratnam de cinco cargos de conspiración por cometer fraude de valores (cada uno conlleva una pena máxima de cinco años de prisión) y de otros nueve relacionados con haber cometido esos fraudes (con penas de hasta veinte años por cada uno).

La declaración de culpabilidad fue una gran victoria para las autoridades estadounidenses, que jamás habían impulsado una causa tan ambiciosa para combatir el uso ilegítimo de información privilegiada y ayudar así a definir la delgada línea entre ese delito y la obtención legítima de datos o pistas de trascendencia sobre actividades empresariales antes de invertir en bolsa.

Durante el juicio se llegaron a intervenir 45 líneas telefónicas, todo para demostrar que el grupo Galleon obtenía ilegítimamente información de importantes compañías antes de que ésta fuera pública y sacar provecho de ella en operaciones bursátiles.

Para ello, y siempre según la acusación, Rajaratnam -en su día máximo responsable de un fondo de inversión con muy buena reputación- se rodeó de una red de analistas y ejecutivos que le facilitaban esa información a cambio de dinero, entre ellos de empleados incluso del banco Goldman Sachs.

La Fiscalía sostiene que gracias a ello el fondo de inversión de Rajaratnam -al que el fiscal del distrito sur de Manhattan, Preet Bharara, describió en su momento como "en su día uno de los más educados, exitosos y privilegiados profesionales del país"- ganó 63,8 millones de dólares.

La trama fue descubierta gracias a las conversaciones telefónicas entre los implicados que fueron grabadas por las autoridades estadounidenses y en las que se ha basado la acusación en este juicio, que ha durado cerca de ocho semanas.