La empresa japonesa de electrónica Toshiba ganó 500 millones de yenes (4,4 millones de euros) entre abril y junio, primer trimestre del ejercicio fiscal en Japón, lo que supone un beneficio similar al obtenido en el mismo periodo del año pasado.

El beneficio operativo del grupo fue de 4.100 millones de yenes (36,5 millones de euros), un 87,8 por ciento menos que en el mismo trimestre de 2010, debido al impacto de la catástrofe de marzo en Japón y a la persistente fortaleza del yen frente al dólar y el euro.

Las ventas retrocedieron un 8,7 por ciento y se situaron en 1,32 billones de yenes (11.822 millones de euros) en medio de descensos en la demanda de segmentos como el de productos digitales y dispositivos electrónicos, indicó el grupo.

También disminuyeron las ventas en el sector de pantallas LCD, pese a la fortaleza de la demanda de pantallas pequeñas para su uso en dispositivos móviles como "smartphones".

Las ventas crecieron en cambio en el sector de aparatos domésticos, gracias una mayor demanda de electrodomésticos, dispositivos de iluminación LED y de aparatos industriales de aire acondicionado, indicó la compañía.

Toshiba destacó que, pese a las consecuencias del terremoto y el tsunami del 11 de marzo, que causaron serios problemas en la cadena de suministros, el grupo logró "minimizar" el impacto y terminar el trimestre con un beneficio neto.

Para el presente ejercicio fiscal, que concluye en marzo de 2012, Toshiba mantuvo su previsión de beneficio neto en 140.000 millones de yenes (1.248 millones de euros) y la de ventas en 7 billones de yenes (62.407 millones de euros), un 9 por ciento más que el año anterior.